KIMONO DE FLORES

A escasos dos meses de cumplir un año desde que lanzara mi primera colección cápsula, que como sabéis estaba integrada por kimonos, os enseño uno hecho por encargo hace un poquito más de tiempo.

Reconoceréis a Helena porque es la protagonista del post de mi segunda invitada. Ella siempre confía en mí, se pone en mis manos de manera ciega y me deja hacer y deshacer a mi antojo. Forma parte de ese pequeñito grupo de amigas que -como podéis ver en mi web- ya tengo como clientas, y no sabéis el orgullo y alegría con los que trabajo en los encargos de mis chicas.

En esta ocasión hacía poco que había confeccionado un kimono para lucirlo yo misma en San Juan y a Helena le gustó mucho, de manera que me encargó uno parecido para ella.

Busqué un tejido satén con un estampado de flores a petición de mi “clienta”, y al encontrar este lo vi clarito: era el elegido. Jugué con el contraste que proporcionaba el azul, colocándolo en las mangas y el bajo, de manera estratégica.

Uno de los requisitos que me puso Helena era el estilo de la tira del cuello: había visto un modelo con ella a mitad del kimono y le había encantado, así que cumplí con él, y de hecho, me guardé la idea para futuros kimonos como pudisteis apreciar en la colección cápsula.

Como veis, siempre estoy confeccionando encargos, así que si veis algo en mi web que os guste podéis poneros en contacto conmigo, no es necesario esperar a una nueva colección, ¡o quedarte con las ganas de alguna prenda!

COLECCIÓN CÁPSULA II

Ha llegado el momento de lanzar mi segunda colección cápsula, esta vez integrada por la prenda estrella del otoño-invierno: la falda midi.

Solo hay que echar un vistazo en los escaparates y páginas web de las tiendas donde solemos comprar para corroborar que marca tendencia. De hecho, seguro que pocas habéis resistido a esta moda, porque como compartí el jueves pasado, yo ya tengo la mía.

Paso a explicaros mi segunda colección cápsula.

Esta colección consiste en dos diseños diferente que están disponibles en dos estampados distintos, lo que hace que sean cuatro los modelos entre los que elegir. Para esta ocasión he preparado tallaje, de modo que podéis elegir entre una S/M o M/L. Solo hay una unidad de cada talla por falda, es decir, únicamente hay una falda S/M y una M/L de cada estampado.

Os explico el sistema de tallas:

La medida S/M comprende las tallas 38 (68 cm de cintura) a 42 (76 cm de cintura), que al llevar goma estira hasta 100 cm. La medida M/L comprende las tallas 42 (76 cm de cintura) a 48 (88 cm de cintura) que, de la misma manera, estira hasta los 115 cm.

Tanto para adquirir una como para preguntarme cualquier duda sobre las tallas, envío (explicado al final del post), etc., podéis contactarme por mensaje privado en cualquiera de mis redes sociales, por correo electrónico o por WhatsApp (ambos los encontraréis en la pestaña “CONTACTO” aquí en mi web).

Para mostraros los diseños he querido mezclar fotos en maniquí y fotos sobre mí, para que, al igual que la vez anterior, os hicierais una idea de cómo lucen. Además, he combinado cada falda de manera más y menos formal, y, para mostrar la versatilidad que ofrecen, también las he combinado tanto con jerséis como con partes de arriba más destapadas. Aunque sea una colección de faldas midi otoñales, son aptas para usar todo el año, dependiendo de cómo se combinen.

DISEÑO EDITH

Vista frontal de la falda

Vistas lateral y trasera de la falda

Detalle de las trabillas para cinturón

Detalle de los botones y bolsillo lateral integrado en costura

Modelo confeccionado en tejido crepé fino que mezcla animal print, rayas y motivos étnicos en tonos cálidos. Cortado mediante un patrón de falda acampanada con mínimo vuelo y holgura incluida en la cintura para que haga el frunce. Lleva una cinturilla de 5 cm con goma interior, cinco trabillas para cinturón y bolsillos incluidos en las costuras. Abertura lateral que abre a partir de los 32 cm, con presillas del mismo tejido y cinco botones efecto madera, de los cuales ninguno es funcional. Largo total de la falda 80 cm.

Precio 55€ – envío gratuito

DISEÑO IRIS

VIsta frontal de la falda

Detalle de los botones y presillas y del bolsillo incluido en la costura lateral

Detalle de las trabillas para cinturón

Modelo confeccionado en tejido bielástico, mediante un patrón de falda acampanada con mínimo vuelo y holgura incluida en la cintura para que haga el frunce. Lleva una cinturilla de 5 cm con goma interior, cinco trabillas para cinturón y bolsillos incluidos en las costuras. Abertura lateral que abre a partir de los 30 cm, con presillas del mismo tejido y cinco botones de color buganvilla, de los cuales solo es funcional el último, permitiendo que la abertura se cierre hasta los 36 cm (en las fotos este último botón está desabrochad). Largo total de la falda 80 cm.

Precio 65€ – envío gratuito

DISEÑO MARY

VIsta frontal de la falda

Detalle de las trabillas para cinturón y de los botones

Detalle del bolsillo lateral incluido en la costura así como del comienzo de la abertura

Modelo confeccionado en tejido crepé fino satinado con un fondo lavanda suave. Cortado mediante un patrón de falda normal, con la holgura necesaria para hacer el frunce. La falda lleva un corte a 50 cm para añadirle un volante de 30 cm. Lleva una cinturilla de 5 cm con goma interior, cinco trabillas para cinturón y bolsillos incluidos en las costuras. Esta vez la abertura va en el centro, y está cerrada hasta los 35 cm con presillas y seis botones metálicos en tono oro rosa , de los cuales el último es el único funcional, permitiendo cerrar la abertura hasta los 42 cm. (en las fotos este último botón está desabrochado). Largo total de la falda 80 cm.

Precio 60€ – envío gratuito

DISEÑO VIVIENNE

Vista frontal de la falda

Vista lateral y trasera de la falda

Detalle de las trabillas para cinturón

Detalle del bolsillo lateral incluido en la costura y de la costura donde empieza la abertura

Modelo confeccionado en tejido crepé fino que mezcla animal print, rayas y motivos étnicos en tonos fríos. Cortado mediante un patrón de falda normal, con la holgura necesaria para hacer el frunce. La falda lleva un corte a 50 cm para añadirle un volante de 30 cm. Lleva una cinturilla de 5 cm con goma interior, cinco trabillas para cinturón y bolsillos incluidos en las costuras. Esta vez la abertura va en el centro, y está cerrada hasta los 38 cm con presillas y seis botones imitando a madera, de los cuales el último es el único funcional, permitiendo cerrar la abertura hasta los 44 cm. (en las fotos este último botón está desabrochado). Largo total de la falda 80 cm.

Precio 55€ – envío gratuito

PAGO Y ENVÍO

Como detallo en cada descripción, el envío es gratuito. Las opciones como método de pago son TRANSFERENCIA BANCARIA, BIZUM o PAYPAL. Es posible la devolución, pero en este caso el gasto de envío corre a cuenta del comprador. Si esto se diese, una vez recibida la prenda y comprobado que está en las mismas condiciones (buen estado y con la etiqueta) procedería a abonar la cantidad mediante el mismo método que se utilizó en la compra.

Espero que esta segunda colección os guste tanto como la primera. No soy capaz de decantarme por una favorita, así que estoy deseando saber la vuestra. ¡¡Muchas gracias!!

CROP TOP + LAZO

Hoy os traigo una combinación de top con un lazo como complemento para el pelo.

Puede que os suene este estampado porque es el mismo que la falda que confeccioné el verano pasado para llevar a la playa esos días en los que sabes que vas a acabar la tarde tomando una cervecita en el chiringuito.

Y, dado que ya se aproxima el verano, me apetecía volver a trabajar con estos colores. El lavanda me gusta mucho y, además, le sienta bien a mi tono de piel. Sin embargo, no soy nada de naranjas, ya que ni me llaman la atención, ni creo que me favorezcan. No obstante, la combinación de ambos colores en pequeñas flores me animó a llevármela a casa y a apostar por ella.

Como ya había confeccionado una falda, esta vez me decanté por un cuerpo. Quería algo sencillo y bonito, una de esas prendas versátiles a las que recurrir con facilidad para sentirme cómoda y guapa sin preocuparme demasiado por el estilismo. Así que confeccioné un crop top. Además, lo hice pensando en ponérmelo justo con el culotte de las fotos, visualizando un look al que le diera color esta parte de arriba.

El crop top no lleva pinzas porque va suelto. Va un poquito más corto en el delantero, y baja en una suave curva hasta el final de los dos laterales que conforman la espalda. Rematé el cuello y las sisas con un bies, y tanto el bajo como la apertura de la espalda con un pespunte de doble orillo.

Como veis, la espalda va totalmente abierta. Para ello recurrí a un único botón con una presilla de hilo como cierre, de modo que solo cerrara a la altura del cuello y quedara abierta toda la espalda. Yo puse un bralette en un tono rosa palo debajo, el mismo que el fondo del tejido, pero una opción más atrevida es la de una espalda abierta sin sujetador.

También había confeccionado este lazo para adornar un poquito el pelo cuando me lo recogiera. Ya veis que me estoy aficionando cada vez más a ello, pues me parece que le resta simplicidad a cualquier outfit.  

VOLANTES Y FLORES

Cuando publiqué el vestido de flores una de vosotras me dijo que era la primavera hecha vestido. Me encantó esta metáfora tan bonita para describirlo, metáfora que también podría aplicarse al que hoy os enseño, en el que el fondo blanco y las florecitas evocan a la primavera más alegre. De hecho, me doy cuenta de que trato de emular esta estación con muchos de los estampados que elijo.

Esta vez escogí un satén y, aunque veáis mucho tejido con tanto volante, es una tela fresquita e ideal para el diseño que tenía en mente, que parte de un vestido base al que fui añadiendo volantes.

Cada uno mide 15 cm de alto y, como van fruncidos, necesitan tener bastante ancho —oscilan entre metro y medio y dos metros— para dar un vuelo decente. Todos están rematados con la puntada de doble orillo.

Para los tirantes corté dos tiras del mismo tejido y los cerré con un pespunte a máquina, colocado a la altura deseada. Si os fijáis, quise que el escote de la espalda bajara más que el delantero.

Esta ocasión también quise evitar pecar de corta, pues en los diseños cortos me gusta más que se acerque a la altura «mini» que a la rodilla. Me apetecía que mi vestido fuera un poco más largo que lo que acostumbro a confeccionar y darle así un largo distinto que resulta, quizás, más elegante.

Aunque no descarto quitarle un volante más adelante. ¿Qué opináis vosotros?

SORTEO KIMONO

Ha llegado la desescalada y, con ella, el momento de realizar el sorteo el kimono. (Bases al final del post)

Cuando anuncié mi intención de realizar un sorteo todavía no teníamos idea de la que se nos venía encima. Así que el kimono lleva terminado todo este tiempo, a la espera de irse con la ganadora.

Originariamente, el vestido tradicional japonés del que proviene esta prenda se confeccionaba con tejidos rústicos. Se tuvo que esperar hasta que la influencia de la cultura china y coreana llegase a Japón para que la fibra de seda se empezase a emplear en la confección del kimono.

No obstante, los kimonos que hoy en día están al alcance de todas suelen estar confeccionados en satén. El satén no se refiere a la tela, sino a la trama con la que están tejidos sus hilos, que pueden ser tanto de algodón como de poliéster. Es dicho entramado el que aporta ese brillo que le proporciona, sin serlo, una apariencia de seda.

Este kimono está confeccionado con un satén que combina un fondo en blanco con grandes flores rosas y fucsias y un toque verde de sus ramas.

En cuanto a patrón, sigue el mismo que el primer kimono que publiqué, donde también compartí apuntes sobre la historia de esta prenda, y está completamente confeccionado con costura francesa, ideal para cuando las costuras quedan a la vista. Por eso todos los kimonos que he realizado hasta la fecha están trabajados de esta manera.

Detalle de la costura francesa y puntada de doble orillo en el bajo

Tanto las mangas, que caen a mitad del antebrazo, como todo el escote están rematados con una tira estampada, mientras que el bajo está rematado con pespunte de doble orillo.

Y, lo mejor de todo, es talla única, con un  largo de 117cm, por lo que no tenéis excusa para no participar en el sorteo. Para que tengáis una referencia, yo mido 1.65m.

No sabéis la ilusión que me hace poder llevarlo a cabo y que alguna de vosotras pueda lucir este verano una prenda mía. También admito que estoy algo nerviosa, pues es algo en lo que he puesto mucho trabajo y cariño, y me gustaría que, aquella a quien le toque, aprecie todo el proceso que hay detrás de una prenda 100% artesana.

Las BASES para participar en su SORTEO son:

Seguir mi página de Facebook – CYNTHIA SOLOMANDO

Dar me gusta y compartir la publicación del anuncio del sorteo en Facebook.

Comentar nombrando a dos personas en dicha publicación de Facebook. Puedes comentar tantas veces como quieras, siempre y cuando nombres a personas distintas cada vez.

El sorteo estará activo hasta el domingo 31 de mayo a las 23:59h.

Nombraré a la ganadora la primera semana de junio en mi página de Facebook.

¡Mucha suerte a todas!

VESTIDO DE FLORES

Hace unas semanas que comenzamos la primavera, así que hoy os muestro un diseño inspirado en ella. En este vestido se juntan dos de mis elementos, si no favoritos, más recurrentes: las flores y el volantito en el bajo.

Después de haber confeccionado el vestido de cuadros tartán decidí hacer una versión más primaveral. Y, ¿qué hay más representativo de esta estación que las flores? Así que, de entre todos los tejidos con dicho estampado, escogí este satén que, si bien es un reto porque se resbala mientras lo trabajas, el resultado es de lo más vistoso.

En cuanto al patrón, partí del base con cadera, al que trasladé al cuello la profundidad de la pinza de pecho, donde se crean esos pequeños pliegues. Como en el vestido tartán, acorté el largo de hombro para conseguir un escote halter, y le añadí una tira, esta vez de dos centímetros, para anudar en la espalda.

Una vez decidido el largo, bajé en recto desde la sisa hasta ese punto en la cadera, por eso el vestido queda flojo en vez de ceñido a la figura.

Finalmente, me puse con el volante. En esta ocasión lo corté doble, de manera que no se viera ningún pespunte en el bajo. Y, para darle ese toque especial, introduje entre él y el cuerpo del vestido un bies de raso en rojo.

También utilicé un forro de punto en un tono crudo para rematar por dentro el cuerpo del vestido. De este modo queda más “limpio”.

Además, de él se puede decir que es el vestido de la suerte, porque la noche de San Juan en la que lo estrené, hace ya tres años, nos tocó a mis amigos y a mí un bingo especial, por lo que todos marchamos con un regalo de la tómbola del parque. Yo elegí una tostadora.

Por último, comentar que, al igual que en el post anterior, las fotos están hechas con anterioridad al estado de alarma y que, aunque llevo más de un año y medio viviendo en Sevilla, por unas razones o por otras, todavía no he vivido el ambiente de la Semana Santa. Ánimo en este Jueves Santo tan atípico.

#YoMeQuedoEnCasa #MeQuedoCosiendo

UNA NOVIA DE BROMA

Estos días están siendo muy raros para todo el mundo. Por eso, este jueves quería compartir con vosotros un diseño también raro, con el que tratar de poner un poco de alegría a la cuarentena: ¡os muestro una novia falsa!

Si, como leéis: una novia falsa. Y es que, hace tres años, mis amigos y yo decidimos preparar una inocentada para el 28 de diciembre a todos nuestros amigos de Facebook, a los que sorprendimos con la boda inesperada de nuestra amiga Cristina. Por entonces muchos vivían fuera —Madrid, Londres, Massachusetts…—, así que la ocasión se presentaba asimismo como una reunión navideña diferente.

Un mes antes ya decidimos quién sería la novia (en nuestro grupo ella es la que se presta al cachondeo a la mínima); el novio —tenía que ser alguien desconocido— fue un compañero de spinning de su madre al que conocimos ese mismo día; el fotógrafo, Alfredo; la peluquera y maquilladora, Ángela; y a mí —cómo no—, me tocó confeccionar el vestido.

Combinación de colores del fajín y el ramo de Cristina

Dado que lo organizamos con muy poco margen, tuve que darme más prisa que nunca para diseñar y hacerme con los tejidos, para patronar y preparar este encargo tan peculiar. Os confieso que no podía parar de reír mientras buscaba telas y lo imaginaba todo.

Boceto del diseño

No podía arriesgarme demasiado con el diseño, porque ni el presupuesto era muy abundante ni tendría ocasión de hacerle una prueba. Ideé entonces un vestido sencillo: un cuerpo cruzado y sin mangas (no había ni tiempo ni tela para la manga larga), con la profundidad de la pinza trasladada al hombro, y una falda fruncida a la cintura.

Encontré esta tela con pequeñas flores bordadas que encajaba a la perfección con mi boceto. Y, para darle un toque de color, confeccioné un fajín para la cintura de raso rosa con un género que, pese a ser habitualmente empleado en disfraces, daba color al conjunto y combinaba con las flores fucsias del ramo, elaborado por otra amiga, que entonces trabajaba en una floristería.

Detalle de los tejidos elegidos para el diseño

Cristina daba el pego y todos, que nos pusimos guapos para la ocasión —yo llevé el vestido que os enseñé en el anterior post—, lo pasamos bomba.

Además, su familia también colaboró en la broma, porque su tío vino para hacer de padrino, en Bustiello nos dejaron las llaves de la iglesia para la ceremonia y  luego tuvimos convite de empanadas y tortilla en casa de la madre de Cristina. Todavía hoy nos morimos de la risa cuando recordamos ese día.

¿Qué os parece mi primer vestido de novia? ¿Os ha gustado? Al menos espero que os haya alegrado un poco la tarde de este jueves tan extraño. Pero recordad: cuando salgamos de esta ya será primavera.

Yo también me quedo en casa.

KIMONO JAPONÉS

Hoy os muestro una prenda nunca vista (hasta ahora) en mi blog: un kimono.

El kimono es una prenda exterior que tiene su origen en el homónimo atuendo japonés.

Como pequeña nota de historia de la moda os cuento que, a principios del siglo XX, fueron los diseñadores franceses Madeleine Vionnet, precursora del corte al bies, y Paul Poiret, quienes comenzaron a fijarse en esta prenda nipona y a emplear algunos de sus elementos en sus colecciones. Este último ya se inspiraba en el orientalismo para sus diseños.

Así que como imaginaréis, la historia del kimono es tan amplia como variedades tiene. En la moda actual podría hacer las veces de nuestro guardapolvo en un tono formal o del cárdigan en uno informal.

Aquí os muestro una de mis versiones.

A la hora de confeccionar, hay veces que primero pienso en el diseño y luego busco el tejido, y otras que, por el contrario, me viene la inspiración cuando tengo la tela en mi mano.

Este fue el caso del diseño de hoy, ya que, al ver este satén de grandes cuadros y flores, y esta combinación de colores, el japonismo inundó mi cabeza: tenía que hacer un kimono.

No era la primera vez que confeccionaba uno, pero sí que lo hacía largo. Era un pecado no aprovechar todo el diseño del tejido y hacerlo cortito.

Industrialicé el patrón para obtener el cuerpo y la manga, y guiándome por el estampado del tejido, los coloqué en él para cortar de manera que pudiera aprovecharlo al máximo.

Como también podéis apreciar, jugué con los colores para obtener una manga negra y otra cruda, y las rematé con dos tiras de tejido que cogían el juego de rayas verdes, presentes también en el bajo ―rematado a su vez con una puntada de doble orillo― y en la tira que bordea el escote del cuello.

Por dentro está trabajado completamente en costura francesa, para que ningún cosido sea visible si le damos la vuelta, que, para ocasiones como ésta, a mi parecer, le restaría belleza.

Detalle de la costura francesa
Aquí se aprecia cómo cuadran las distintas franjas de colores en la costura lateral

Al final, como me sobró un cuadradito de tela, confeccioné un pañuelo.

Para mostraros el conjunto, opté por un vaquero y una camiseta, ambos básicos, para lograr así una combinación que le da el protagonismo del kimono, combinación que me encanta hacer.

Sin duda este es uno de los outfits que más me definen: conjunto básico, tanto en diseño como en color, que adquiere personalidad con la potencia estética del kimono.

Y a vosotros, ¿os gusta?

VESTIDO FALSO CRUCE

¡Bienvenidos un jueves más!

Aprovecho que vamos a entrar en un mes de fiestas para mostraros el diseño que elegí para la pasada Nochevieja.


Como podéis observar, no encaja en absoluto con las tendencias características para esta noche: ni lentejuela, ni brilli-brilli, ni terciopelo, ni transparencia. Y, si echo la vista atrás, me doy cuenta de que no es que suela recurrir a estos tópicos cada 31 de diciembre. Pero este año va a cambiar. Os cuento al final del post la sorpresa que tengo preparada.

Ya que en Asturias la última noche del año siempre se dan temperaturas muy bajas, últimamente he apostado por algo con manga. El año pasado el elegido fue este vestido, que no había confeccionado para esa ocasión concreta, pero que todavía no había tenido la oportunidad de estrenar.


La tela llevaba en mis manos bastante tiempo, pero no se me ocurría qué podía hacer con ella. Decidida a sacarle partido de una vez, me puse a buscar inspiración hasta que encontré un diseño que tenía una solapa tipo smokingcomo escote, algo que me pareció bastante original, por lo que decidí que el mío girara alrededor de esa idea.

Aunque yo opté por un cuello a la caja, coloqué un falso smokingdesde el cuello hasta la pinza de talle. Aproveché este juego que ofrecía el color negro para añadir una tira del mismo género en el cruce de la falda, y así ofrecer una continuidad visual. 


Quería darle un toque distinto a la manga para que no fuera la clásica, así que añadí unos centímetros en la bocamanga para que, sin exageración, fuera acampanada.
Y modelito terminado y listo para lucir en cualquier comida o cena de estas Navidades.

Por último, quiero compartir con vosotros la sorpresa, algo súper chulo que he preparado para mi blog: ¡durante el mes de diciembre voy a compartir diseños para Nochevieja! Cada jueves os mostraré un nuevo trabajo con el fin de serviros como inspiración y aportar alguna idea para la noche más brillante del año, o por lo menos mostrar qué llevaría yo para la fecha.

Os espero la semana que viene con el primero de ellos.
¡Hasta entonces!

FALDA

Hoy os enseño una falda que hice para llevar a la playa. La estrené el pasado julio en una excursión a Tapia de Casariego, pero antes saqué unas fotos más casual con la intención de subirlas aquí y poder mostrárosla mejor.


No tiene nada de especial: de cuarto de capa, sin cinturilla y con una abertura cerrada con invisibles. Sencilla y rápida.


La tela que usé es un crepe georgette de flores, estampado que adoro, de hecho la mayoría de telas que voy acumulando son de flores. Y es que no tengo remedio: los ojos se me van hacia ellas cada vez que salgo a mirar telas nuevas.

Tal vez lo que más llame la atención sea la abertura, bastante curiosa por cierto. Y aunque quizás debería considerar cerrarla un pelín, la voy a dejar así porque su fin es el que es ―pasear por la playa en los días de verano― y
porque enseñar un poco de pierna no hace daño a nadie.


Las fotos están tomadas en la azotea de casa de mi abuela en Las Palmas de Gran Canaria. ¡Ojalá dispusiera de un lugar como este para retratar todos mis diseños!


Espero que os haya gustado el de hoy. Nos vemos pronto con la próxima actualización. ¡Muchas gracias por seguirme!