NOCHEVIEJA IV

Llega la hora de despedirme de este Especial Inspiración Nochevieja, y lo hago con mucha pena porque me ha encantado preparar este ciclo de moda. Así que, para decirle adiós a lo grande, os traigo un look muy cañero.
Se trata de un combo rockero —con permiso de los aficionados a este estilo—, para el que he combinado lentejuela oscura con polipiel negra.

La lentejuela azul marino me había sobrado de un trabajo anterior. Era muy poquita tela con la que contaba, por lo que decidí ir a por un crop top de cuello halter. 


En mi cabeza lo visualizaba combinado con uno de los protagonistas de esta temporada: el efecto cuero. ¿Por qué no una falda entallada con la que añadirle un toque femenino a lo punk que aporta este género? Pues ya lo tenía: una falda lápiz de polipiel, por debajo de la rodilla, con una pequeña apertura en el trasero.

Además, la falda me parece una prenda súper versátil, a la que puedes acentuarle el estilo rompedor con una camiseta con slogan, de las que tan de moda están, y un maxi cinturón, o suavizárselo con un jersey oversize cortito en un tono crudo. Como veis, las posibilidades de combinación son infinitas.

Quizás, si os gusta la idea, podría preparar un post con diversas maneras con las que lucir esta falda.


Y hasta aquí mis propuestas entrar en los años 20. Cuatro diseños, muy distintos entre sí, pero con el brillo como denominador común.
¿Con cuál os quedaríais? Yo todavía estoy decidiendo con cuál comeré las uvas… ¡Lo tengo muy difícil!


Por último, quiero agradecer a todos los que habéis disfrutado conmigo de este Especial, tanto en el blog como en mis redes sociales. A propósito de esto, comentaros también que desde hace muy poquito tengo una página de Facebooka la que voy subiendo todo mi contenido. Os invito a que le echéis un vistazo pinchando aquí

Muchas gracias.

¡FELIZ AÑO NUEVO! 

ESPECIAL NOCHEVIEJA III

Turno de la tercera propuesta para este ESPECIAL INSPIRACIÓN NOCHEVIEJA:

Esta vez no lo veis puesto en mí porque se trata de un encargo, pero mi amiga María lo luce espectacular. Os cuento un poquito.

Cuando le comenté la intención que tenía de preparar este especial, me propuso que uno de los cuatro diseños fuera para ella. Como supondréis, yo más que encantada con el plan.


María no buscaba nada arriesgado. La primera idea era un minivestido, de manga corta y flojo; es decir, un básico. No obstante, según fueron pasando los días y fuimos viendo algunas fotos de inspiración, le entró una duda: ¿quedaría más mono ceñido?

Mientras nos decidíamos sobre el entallado, pasamos a elegir el color. 

Lo que ella tenía claro era que, después de las tres últimas Nocheviejas en dorado y en negro, quería algo diferente y mucho brilli-brilli. Le pasé entonces el enlace de la página web de la tienda a la que iba a ir a comprar la tela, y al principio se fijó en una lentejuela de rayas horizontales en distintos tonos de rojo, pero también me comentó que si encontrábamos una lentejuela morada, se decantaría por ella.

Yo pensaba que iba a estar complicado localizar una lentejuela en ese color, así que vaya sorpresa cuando tropecé con este lavanda tan precioso.


En ese momento no podía preguntarle por cuál de las dos se decidía, porque ella estaba en México y la diferencia horaria lo hacía imposible.

Con los dos géneros en la mano, me tocó tomar la decisión por ella. No fue demasiado complicado, ya que el rojo que habíamos visto en la web resultó ser una lentejuela mate que no llegaría a conseguir el efecto brillante en una prenda. Así que me arriesgué al lavanda, con la casi certeza de que ella, al despertarse, se alegraría de la elección. ¡Y así fue!

Pese a que es un vestido que tampoco tiene mucha complejidad de diseño y patronaje, su forma —al final
optamos por hacerlo ceñido— y lo llamativo de su color y su tela, ya lo hacen especial sin que sea necesario nada más.


María ya tiene su vestido brilli-brilli, ideal para esta Nochevieja o para cualquier ocasión en la que brillar.

¿Qué os parecen esas prendas en las que, como esta, la tela en sí ya es tan vistosa que no precisan de nada más para deslumbrar? ¿Lo pondríais en otro tipo de ocasiones? ¡Yo creo que deberíamos llevar lentejuela más a menudo!

¡Nos vemos el próximo jueves con mi última propuesta para el 31! 

ESPECIAL NOCHEVIEJA II

Bienvenidos al segundo jueves del ESPECIAL INSPIRACIÓN NOCHEVIEJA, en el que os traigo una nueva propuesta:

En unas entradas atrás os comentaba que jamás, en ninguna de mis Nocheviejas, había recurrido a los tejidos con los que suele vestir esta fiesta, por lo que mi reto empezaba por emplear los máximos posibles para este ciclo de moda.
De esta manera, el segundo diseño, totalmente diferente a la anterior propuesta, apuesta por la combinación de dos clásicos —lentejuela y terciopelo—, con la cual me acerco algo más al outfit icónico para la noche del 31.


Lo que tenía claro era que quería como protagonista una lentejuela roja. También, me lo imaginaba ceñido y corto, a la par que me atraía la idea de jugar con la asimetría, así que opté por una única manga. 
Con estos elementos base, solo me quedaba buscar la forma de diferenciarme, y la clave estaba en la idea que llevaba tiempo rondándome en la cabeza: combinar lentejuela y terciopelo.

¿Cómo lo hice?  Pues añadí una solapa de en terciopelo negro, tanto en el escote delantero como en el trasero. 

No obstante, cuando mi diseño estaba prácticamente terminado, a mí todavía me parecía que le faltaba algo. ¿Por qué no añadirle un puño también de terciopelo?, pensé. Lo corté de un tamaño más o menos apropiado, pero en la prueba decidí reducirlo para conseguir una armonía con el resto del diseño. 


Y, ¿qué no puede faltar en un puño? Un botón. Elegí este pequeño dorado con un ancla en relieve. Como buscaba una de estas características, encontrarlo supuso una alegría.


Para rematar mi vestido lo forré completamente en bolsa. Ya os he hablado en otras ocasiones de esta técnica y de lo mucho que me gusta; además, cuando se trata de lentejuelas, resulta la más idónea.


A diferencia de la propuesta anterior, en esta he añadido un complemento: una pequeña cartera que confeccioné con la lentejuela y el forro sobrante. Al igual que con la de Helena en su día, le añadí una cadena fina y dorada, a juego con el botón. 

Y listo, conjuntito preparado para lucir en la noche más brillante del año.

¿Os gusta más esta o la anterior? Yo no consigo decidirme…
¡Nos vemos el próximo jueves con la tercera! 

ESPECIAL NOCHEVIEJA

¡Bienvenido diciembre! Y bienvenidos también, vosotros, a un mes temático en mi blog.

Como ya os adelanté en la entrada anterior, tengo preparado un ESPECIAL INSPIRACIÓN NOCHEVIEJA, en el que cada jueves de diciembre publicaré un diseño para esta noche.

Hoy os muestro el primero:
Se trata, como veis, de un conjunto de dos piezas.

Cuando se me ocurrió la idea de preparar los looks para Nochevieja, sabía que quería trabajar con tejidos propios de estas fechas, pero con la intención de darle una vuelta al diseño para huir de lo clásico.
Tenía claro que uno de ellos llevaría un cuerpo en organza. 

Si bien me había gustado esta cuando la vi en la web de la tienda, el brillo me enamoró aún más en persona. Ahora, trabajar con ella es sinónimo de llenarte de purpurina. Toda una aventura. 


En cuanto al patrón, trasladé la profundidad de la pinza de pecho al cuello para así darle un toque distinto, y lo rematé con un bies del mismo género. De esta manera logré escapar de la típica blusa de organza que fácilmente encontramos en cualquier tienda. Insisto en que lo que yo buscaba era un diseño distinto.


Hice la manga un poco jamón, solamente por darle algo de gracia, pero sin caer en la exageración, pues el conjunto en sí ya me parece llamativo.

En cuanto a la confección, todo el cuerpo está trabajado con costura francesa, ideal para tejidos como la organza, la gasa o el tul, donde no podemos o no queremos remallar.

Quería combinar el cuerpo con una falda con vuelo. Buscaba evitar la típica entallada que marca curva porque así hay miles en las tiendas.

Para darle forma, encontré este pelito metálico en plata que me pareció ideal. Aunque sería bastate complicado encajarlo en un diseño para otra ocasión, en la última noche del año todo vale y, cuanto menos discreta, mejor.

La falda consiste en dos largos fruncidos a la cintura, el bajo rematado en doble orillo, cinturilla de 4 centímetros y cremallera lateral invisible. 
Sin duda la protagonista del look.


Combiné mi diseño con unos pendientes metálicos en plata, al igual que la falda y las estrellitas del cuerpo, y, cómo no, con pintalabios rojo. 
¿Qué os parece esta primera propuesta para Nochevieja? ¿A vosotros también os gusta salir de lo clásico? ¿O preferís no arriesgar demasiado?

Por mi parte nos vemos el jueves que viene con una nueva idea para estas fiestas. 

¡Hasta la próxima semana!



VESTIDO FALSO CRUCE

¡Bienvenidos un jueves más!

Aprovecho que vamos a entrar en un mes de fiestas para mostraros el diseño que elegí para la pasada Nochevieja.


Como podéis observar, no encaja en absoluto con las tendencias características para esta noche: ni lentejuela, ni brilli-brilli, ni terciopelo, ni transparencia. Y, si echo la vista atrás, me doy cuenta de que no es que suela recurrir a estos tópicos cada 31 de diciembre. Pero este año va a cambiar. Os cuento al final del post la sorpresa que tengo preparada.

Ya que en Asturias la última noche del año siempre se dan temperaturas muy bajas, últimamente he apostado por algo con manga. El año pasado el elegido fue este vestido, que no había confeccionado para esa ocasión concreta, pero que todavía no había tenido la oportunidad de estrenar.


La tela llevaba en mis manos bastante tiempo, pero no se me ocurría qué podía hacer con ella. Decidida a sacarle partido de una vez, me puse a buscar inspiración hasta que encontré un diseño que tenía una solapa tipo smokingcomo escote, algo que me pareció bastante original, por lo que decidí que el mío girara alrededor de esa idea.

Aunque yo opté por un cuello a la caja, coloqué un falso smokingdesde el cuello hasta la pinza de talle. Aproveché este juego que ofrecía el color negro para añadir una tira del mismo género en el cruce de la falda, y así ofrecer una continuidad visual. 


Quería darle un toque distinto a la manga para que no fuera la clásica, así que añadí unos centímetros en la bocamanga para que, sin exageración, fuera acampanada.
Y modelito terminado y listo para lucir en cualquier comida o cena de estas Navidades.

Por último, quiero compartir con vosotros la sorpresa, algo súper chulo que he preparado para mi blog: ¡durante el mes de diciembre voy a compartir diseños para Nochevieja! Cada jueves os mostraré un nuevo trabajo con el fin de serviros como inspiración y aportar alguna idea para la noche más brillante del año, o por lo menos mostrar qué llevaría yo para la fecha.

Os espero la semana que viene con el primero de ellos.
¡Hasta entonces!

POLKA DOTS

Me mantengo este jueves en el ámbito de la moda informal para mostraros una falda que, contra todo pronóstico, utilizo tanto en invierno como en verano.
Y es que, al tener el fondo blanco, pudiera parecer más apropiada para esta última estación. Sin embargo, ciertas combinaciones —como la que elegí para las fotos— consiguen darle uso todo el año.


Hace un par de semanas os enseñé en mi cuenta de Instagram cómo la había combinado en una tarde de verano: camiseta básica de manga corta y converse, ambos en blanco. Un looksúper veraniego, ¿verdad? Pues hoy en mi blog le doy la vuelta para convertirlo en un estilo inverno-otoñal.


Para las fotografías, decidí darle un toque elegante con unas sandalias negras de tira y unas medias de cristal, lo que me parece una combinación muy femenina, así como con un jersey de cuello perkins y pendientes bastante llamativos en los mismos tonos. Aunque, como podéis apreciar, también admite un jersey maxi introducido un poco en la falda a la altura del ombligo junto con las botas de plataforma que tan de moda están.

Dicho esto, voy con mi parte favorita: la información técnica del modelo. Se trata de una falda con evasé, lo que se consigue al añadir unos centímetros en el lateral de patrón. No obstante, en este caso decidí conseguir esa forma característica de otra manera: anular las pinzas de cadera y añadirle su profundidad al bajo. 
El resultado es el mismo, pero, debido a los lunares, yo no quería que mi falda tuviera pinzas.





Como la tela transparentaba un poquito, compré batista blanca para usar de forro. Soy fan de forrar las prendas siempre que se pueda, porque aporta un acabado más curioso. El año pasado, en mis clases de costura, una compañera preguntó que en qué consistía forrar a pla. Nunca había escuchado este término, pero cuando nuestra profesora nos lo explicó me pareció una técnica muy sencilla, pues se trata de montar a la vez tela y forro.

Y como el diseño que yo tenía entre manos se prestaba totalmente a ello, así lo hice. Luego le añadí una cremallera invisible lateral y cinturilla interior. 



Et voilà: faldita terminada.

¿A vosotros también os gustan las prendas de uso diario que sirven tanto en verano como en invierno? Personalmente, pienso que podemos darle más utilidad y así consumir mucho menos.

¡Hasta el próximo jueves!

VESTIDO TARTÁN

Un jueves más os traigo un nuevo diseño. 

Hoy le toca el turno a un vestido súper ponible, de esos a los que recurrir en aquellas mañanas en las que no apetece pensar qué ponerse, pero en las que una quiere verse guapa.


Quien esté un tanto interesado en moda recordará aquel icónico vestido azul bebé que sacó Victoria Beckham en 2013. Constaba de un cuerpo con manga caída, un poco más largo en el trasero, y con un gran volante fruncido y rematado con un vivo negro en el bajo. Yo, que además soy fan de ese color, me quedé enamorada de él al instante. No es extraño, pues, por lo general, me gusta mucho su estilo y los diseños de su firma.

Por aquel entonces, ya leía blogs de moda y revistas para estar al corriente de las tendencias, pero todavía no había comenzado a asistir a mis clases de costura, a las que me apunté al año siguiente. Pasado un tiempo, cuando vi que iba adquiriendo conocimiento, aproveché una tela que había comprado para intentar hacerlo sola en casa. Claro que mi diseño era mucho menos ambicioso.


Modifiqué el patrón base: anulé la pinza de pecho y abrí la de talle-cadera, de manera que todo el volumen se concentrase en esta última. Llevaba cuello a la caja, rematado con un vivo del mismo género, y añadí el volante fruncido al bajo. Yo no jugué con la diferencia de largos entre delantero y espalda porque iba demasiado justa de tela, ya que había decidido que mi manga fuera larga para crear un diseño más invernal que me valiese durante todo el tiempo frío, que en Asturias se suele alargar bastante.

Después de todos estos años en mi armario, puedo afirmar que sigue cumpliendo perfectamente su función, y que sigue sacándome en más de una ocasión del apuro de no saber qué ponerme en esas mañanas de invierno.

De hecho, hace dos semanas terminé de confeccionar otro vestido, que os enseñaré más adelante, con la misma inspiración.

Y a vosotros, ¿qué os parece?

INVITADA III

Ya en pleno otoño, así que hoy os traigo a María, una invitada más acorde a la estación en la que nos encontramos.


María tenía un evento muy especial: la boda de su prima el 5 de octubre en Mieres, Asturias. Apenas un mes antes, recibo un mensaje suyo en el que me preguntaba si, aprovechando la ocasión, me daría tiempo a confeccionarle una falda para la ceremonia con la que presumir —y cito sus palabras— “de la artista de su amiga modista». ¿Mi respuesta? ¡POR SUPUESTÍSIMO! 

Cuando ella, con apuro por no querer darme trabajo con tan poco margen, me realizó la petición, no sabía la ilusión que me haría su encargo exprés.

Al momento nos pusimos a trabajar: María me envió un par de fotos de faldas que le gustaban mientras yo salía a la caza de telas para la suya.


Ella buscaba una falda de fondo oscuro, con estampado en colores otoñales —a poder ser, de flores— y de corte midi. Además, después de haber visto el diseño de Helena, estaba convencida de atreverse con la abertura lateral. 
Por otro lado, y ya que el enlace tenía más bien un tono informal —ceremonia en el Ayuntamiento de Mieres y comida con la familia en La Consistorial, el restaurante de enfrente—, me pidió que no ideara una falda exclusiva para eventos, sino que, combinada con un playero, camiseta básica y cazadora, también le pudiera servir para el día a día.


Hasta el último momento ambas estuvimos dudando entre estas dos telas: mismo estampado, pero diferente color. Al final nos decantamos por el verde, porque creímos que alegraba la falda con un toque de luz. 

Respecto al patrón, decidí confeccionarla en cuarto de capa. Todas las referencias que ella me había mandado presentaban poquito vuelo, por lo que este corte me pareció el más apropiado para desarrollar el diseño.


Y, dado que sobró algo de tela y que María tiene esa melena tan bonita, le llevé de sorpresa dos complementos para el pelo, en caso de que quisiera adornar su look: un lazo para una coleta y una diadema rígida. Aunque quedó maravillada con los dos, optó por la segunda. 

Obviamente, no soy ninguna especialista en lo referente a tocados. Sin embargo, como me encanta la artesanía y crear cosas nuevas con aguja e hilo, no dudé en experimentar. El resultado fue este:

A mi parecer, la diadema le daba un aire más elegante al conjunto. Y a ella le fascinó el detalle.
¿Qué os parece esta idea de invitada? Personalmente, me declaro fan de esas prendas polifacéticas que ofrecen varias posibilidades de combinación y que permiten acomodarse tanto a contextos formales como informales.


¡Gracias a mi amiga María por haber confiado en mí! Después de once años de amistad, no sabes lo que me emociona haberte visto lucir mi diseño con esa sonrisa.

FALDA TARTÁN

Hoy me paso al registro informal de la moda para enseñaros una prenda necesaria en todo armario: una falda para el día a día.


Para las fotos decidí combinarla con playeros y camiseta básica, ambos en blanco. Sin embargo, admite tanto unos botines de plataforma y un jersey de punto para ir abrigada al trabajo como un taconazo y una blusa más sobria para asistir a cualquier cita. Eso sí, al ser tartán rojo, cuidado con los colores y los estampados.


En su momento, yo había confeccionado un crop top de manga larga a juego con ella para conseguir un total look —aquí otra de las posibilidades de combinación—. Sin embargo, como de eso ya van dos o tres años, me queda algo justo, así que lo tengo guardado de recuerdo en mi armario.


El patrón que siguen los cuadros responde al de una falda de capa, es decir, cortada en un círculo completo. Esto implica que la caída del estampado depende de la dirección hacia la que caiga la tela, jugando así con su hilo y bies.

Además, con un trocito de tela sobrante hice el coletero de moda: los llamados scrunchies.
Me parece un complemento súper chulo, porque aparte de en el pelo, podemos lucirlo en nuestra muñeca. De esta manera, combina a la perfección con nuestro outifit, a la par que le da un toque distinto.


Espero que os haya gustado la idea de esta falda, tan diferente a la última que os mostré.

Nos vemos en el próximo post, que también versará sobre una falda y su complemento. ¡Hasta entonces!

INVITADA II

Aunque justo acabemos de recibir al otoño y a sus preciosos colores, hoy os traigo una invitada de verano: Helena.

Helena tenía una boda el 31 de agosto en Cádiz. Sin embargo, por motivos de trabajo, no sabría si podría confirmar su asistencia hasta días próximos al enlace. Propuso entonces hacer un dos piezas, de modo que le fuera posible combinar cada una por separado y de forma mas informal en caso de no poder acudir.

Además, ella tenía tres requisitos claros: estilo lencero, espalda escotada y falda con abertura lateral.

Escogí un tejido satén para ser fiel al primer requisito. Al principio, Helena tenía en mente un nude, pero cuando vimos este azul con pequeños toques verdes, ambas nos enamoramos. Y al ser ella “blanquita” de piel, este color le iba a dar más luz que la primera opción.

Su idea para la espalda era un nudo cuyos extremos cayeran sobre la falda. Por lo llamativo de este escote escogimos uno barco para el delantero.
El cuerpo iba forrado en bolsa, lo que significa que no se ve ninguna costura si se le da vuelta.

Forrar en bolsa no es nada sencillo, conlleva un proceso que necesita tiempo, paciencia y dedicación. No obstante, el resultado merece la pena. Además, para este diseño era imprescindible, ya que de esta forma se evita mostrar el revés de la tela en los lazos al hacer el nudo.

Por otro lado, de la necesidad de romper el monocromo nació la idea de la cartera. Si bien ella solamente me había encargado la ropa, yo me ofrecí a hacérsela, siempre que aceptara el factor sorpresa: no la vería hasta que viniera a recoger su encargo. Ella me reiteró que confiaba totalmente en mí. Yo, por mi parte, lo tenía claro: quería un tul bordado con flores.

Como ella llevaba los complementos en dorado, le añadí una cadenita en ese color, que puede quitar y poner a su antojo.

La tercera de las ideas era la abertura en la falda. Boda de tarde, agosto y Cádiz conformaban el escenario perfecto para ellos. Así que dicho y hecho: una abertura considerable con la que enseñar pierna, pero sin pasarse. Ante todo quería que Helena se sintiese cómoda y elegante, y, por sus palabras, creo que lo conseguí.

Y así termina la historia que hay detrás de mi segunda invitada de boda. Como esta vez no contaba con el apoyo de mis clases de costura, el trabajo recaería íntegramente en mí y, si surgía cualquier imprevisto o dificultad, tendría que resolverlo yo sola. Por eso me lo tomé como una oportunidad de demostrarme que puedo sacar un trabajo adelante por mí misma. Y, a pesar de que probablemente haya tenido mis fallos, logré con éxito mi propósito.

El orgullo de ver a Helena vestida totalmente por mí, y las palabras bonitas que recibió de la gente y que me transmitió, hacen que solamente quiera dedicarme a esta profesión y trabajar duro para mejorar en ella cada día. Profesión que requiere horas y horas, pero que un simple “es justo lo que quería” o un “me encanta, es precioso” hacen que invertirlas merezca más que la pena.

¡Gracias, Helena!