Si algo queda claro tras echar un vistazo en mi web, es que me encantan los vestidos en todas sus versiones: largo o corto, ajustado o más suelto, con manga o de tirantes…
Y hoy os muestro un diseño con un estilo más babydoll.
Nada más ver este tejido en la tienda se me vino inmediatamente el diseño a la cabeza: un vestido con un toque preppy proporcionado por bloques de volantes. Los corté bastante altos, de 26 cm cada uno, y los uní a un cuerpo para el que partí del patrón base sin pinza.
Tenía claro que este vestido debería llevar una manga larga, y, para seguir con la concordancia de los volúmenes, le añadí un poquito de vuelo en la copa al hacerla un poquito jamón.
Y ya que este estilo de vestidos está pegando fuerte, se me ocurrió combinarlo con otro de los must de la temporada: las botas camperas.
¿Os gusta esta combinación? ¿Cómo hubierais combinado vosotros el diseño de hoy?
¿Os acordáis de la “trilogía” con tejido inspirado en el típico estampado Versace que os mostré este verano? Pues hoy os enseño el eslabón perdido.
En este caso, Helena quería una falda con vuelo pero sin ninguna particularidad. Prefería, como nos sucede a todas, poder ponerla en cualquier ocasión.
Así es que ideé para ella una falda de capa con una cinturilla ancha, mi favorita. Su falda lleva, también, un forro en un tejido satinado del mismo tono crudo que el fondo del estampado.
Como veis en las fotos, Helena estrenó su falda un día de invierno, y, aun teniendo colores claros, combina perfectamente con los invernales jerséis y botines. Además del acierto de añadirle medias plumetti.
Y esta vez me hace especial ilusión mostraros a las dos luciendo nuestras “prendas Versace”. Como siempre os digo, parece increíble lo versátil que puede ser una prenda dependiendo de cómo la combinemos, y en este caso, lo podemos ver en la falda de Helena.
¿Os gusta la elección de Helena? ¡He de decir que a mí me encanta!
Debido al trabajo que realizo aquí en la web, donde intento mostrar cosas chulas y que tengan algo especial, no me doy cuenta de que la mayoría de las veces me olvido de las prendas que más me gustan: los básicos.
Y es que mi corazón pertenece un 50% a telas de flores y otro 50% a prendas en colores neutros. Y como hacía tiempo que me apetecía confeccionarme un básico, me decanté por un pantalón palazo, prenda que me encanta. Además, ¿Qué hay más básico que el color negro?
Como veis es un pantalón de lo más sencillo.Partí del patrón base, añadiéndole algunos centímetros en la industrialización, y convertí las pinzas delanteras en dos pliegues, como en el palazo anterior.
También le añadí bolsillos, y, a diferencia de otras veces, cinco trabillas para poder complementarlo con un cinturón cuando quiera. Y como os cuento al principio que quería un básico para diario, lo hice a ras del suelo para poder llevarlo con plano. Así puedo aprovecharlo mucho más.
¿Vosotras también soy de básicos o de prendas más llamativas y protagonistas?
¡Feliz 2021! Esperemos que este año nuevo nos depare mejor suerte que el pasado. Por eso, para comenzarlo, quería mostraros algo especial, y creo que, de todos los trabajos del 2020, este encaja a la perfección: un conjunto de bebé.
Ana cumplió su primer añito el pasado 7 de agosto, y una persona que la adora me encargó un conjunto para ella. En esta ocasión no tenía ninguna premisa, tenía libertad total, así que, como nunca había confeccionado nada de bebé, me puse enseguida a buscar inspiración.
Aquí me encontré el mayor inconveniente: quería hacerle un conjuntito veraniego, pero, como los bebés crecen tan rápido, tenía que dar en el clavo con la talla para que lo pudiese llevar ya.
Yo le hice la talla de 12 meses. Sé que en estas ocasiones se suele hacer una talla más, pero no quería arriesgarme a que le quedara grande y que, por tanto, no pudiera lucir su regalo durante el verano.
Me tocó entonces escoger la tela para este mini encargo. A mí me encantan cuando las bebés van vestidas de azul, pero sí es verdad que para Ana quería tirar hacia el rosa. Jamás pensé que fuera tan difícil escoger estampados para bebés, porque ¡son todos preciosos! Al final, yo me decanté por uno un poquito más clásico, sin arriesgar mucho: un popelín de fondo blanco con estrellitas en rosa en combinación con otro liso en esta misma gama cromática, y un algodón blanco.
El vestido lleva el canesú típico de ropita de bebé, que forré en bolsa con este último tejido, para que ni se vieran ni molestaran las costuras. Aunque era verano, en Asturias siempre hay que cubrirse un poco, así que le puse unos mini volantes que combinaban los dos tejidos, para que le tapasen el comienzo de los bracitos y le aportara, también, cierta gracia. Sabéis que me encanta ese toque.
Como cierre le puse unos automáticos, aunque añadí un botoncito de nácar rosa justo encima de cada uno. La braguita se la hice en el rosa liso, que no era el tono exacto de las estrellitas, pero a mí me gustaba más así.
Y así de preciosa estaba Ana con su conjuntito nuevo. Muchísimas gracias a su mami por cederme las fotos, y enhorabuena, tanto por esta muñequita como por su hermano Diego.
¿Qué os parece este encargo? ¿No me digáis que no es una monada?
Como ya he contado en otras ocasiones, disfruto más haciéndome pantalones, faldas o vestidos, que partes superiores como tal, pero de vez en cuando recurro a ello. Como en esta ocasión, donde reutilicé un estampado para confeccionar un crop top.
Si no recordáis cuál fue el diseño que hice con este tejido lo podéis ver pinchando aquí.
Como la tela ya es bastante cañera por la suma del estampado leopardo y los colores rojo y negro, decidí que la prenda fuera de lo más sencilla.
Partí del patrón base, como siempre, que modifiqué añadiéndole una costura central y otra debajo del pecho, para así crear la ilusión de un nudo en el centro. Con el estampado no se aprecía mucho, pero dejo un primer plano más detallado.
Como quería que me ajustara por completo, le añadí una goma que recogiera el tejido, creando así un pequeño frunce, que resulta de lo más cómodo.
Como apuntaba antes, quería una prenda sencilla, así que decidí hacerle un cuello a la caja, que aunque es simple siempre resulta bonito. Le dejé una pequeña apertura en la espalda -lágrima- para facilitar el trabajo a la hora de ponerla y quitarla, que cerré con una presilla de hijo y un pequeño botón. Manga larga y ¡prenda terminada!
Aprovechando que estamos en vísperas de Navidad, me gustaría desearos que paséis unas felices fiestas y que disfrutéis de los vuestros, dentro de lo que la situación nos permita.
Llegó el momento de publicar la tanda de mascarillas navideñas aquí en mi web.
Yo me adelanté bastante, y el primer día de noviembre ya os la mostré en mis redes sociales, pero como he incluido algunos lisos a esos cuatro modelos, me apetece tenerlas oficialmente aquí.
Como en las tandas anteriores, cada mascarilla se compone de tres capas: dos exteriores en popelín de algodón 100% y una interior de filtro hidrófugo -repele el agua y microgotas actuando como barrera para virus y bacterias- tratado con parafina, lo que le aporta propiedades antiadherentes y repelentes, que es el mismo que llevo utilizando hasta ahora. Y aunque yo he combinado cada una con goma blanca o negra, vosotros podéis decidir de qué color queréis la goma de vuestra mascarilla.
Paso a mostraros los diseños.
Se trata de siete diseños, cuatro en estampados navideños -fondo crudo con ramitas de acebo, fondo verde con trineos, Papá Noel y árboles con purpurina, estampado variado de árboles de navidad, regalos y copos de nieve con un viso dorado, y fondo verde con copitos de nieve en dorado de distintos tamaños- y tres lisos, dos tonos distintos de verde y el clásico negro.
El precio de la mascarilla es 6€, gastos de envío gratuito (península, Canarias y Baleares). UNIDADES LIMITADAS.
Tanto para adquirir tu mascarilla, como para cualquier duda podéis contactarme en cualquier red social, o enviarme un correo a cynthiasolomando@gmail.com
Creo que ya había comentado en alguna ocasión lo fan que soy de los vestidos largos, por lo que ya había confeccionado alguno que otro, pero nunca uno midi. Así que aquí está el primero y, seguramente, no el último.
Y, como os contaba también el jueves pasado, estoy bastante concienciada con darle una vida larga a cada prenda que elaboro. Por eso intento inclinarme hacia diseños que, gracias a las distintas combinaciones que ofrecen, puedan servirme durante todo el año.
En esta ocasión me he aprovechado de la tendencia de superposición de prendas, que lleva ya entre nosotros unas cuantas temporadas, para mostraros esta nueva confección.
Se trata de un maxi vestido de corte midi, realizado en un satén mate con estampado de serpiente. Este tipo de estampados siempre me han parecido demasiado arriesgados para mí, pero decidí atreverme al tratarse de una prenda holgada y, por tanto, menos llamativa.
Le hice al vestido un escote en pico y le añadí unos tirantes finos del mismo tejido. También decidí hacerle una abertura lateral, aunque no muy pronunciada.
Otro elemento que quise añadir fueron los bolsillos laterales, que van incluidos en la costura. Muchas veces nos cuesta encontrar tanto faldas como vestidos con ellos y, como es algo que resulta tan cómodo, decidí insertarlos en mi prenda.
Como veis, este vestido lo voy a poder utilizar ahora, como os muestro en las fotos o con un jersey oversize encima, haciendo pasar al vestido por falda, pero también en verano. De igual manera, es apto tanto para contextos más arreglados como para mi día a día.
¿Qué os parece esta idea de confeccionar prendas útiles para todo el año con las que intentar luchar contra el fast fashion?
Hoy el vichy vuelve a ser protagonista en la web, y lo hace en forma de conjunto de falda y diadema, que sigue estando disponible.
Como ya visteis en otras publicaciones, me encanta complementar los looks con lazos, diademas,pañuelos, coleteros e incluso carteras, como hice en el Especial Nochevieja . Así que no podía pasar la oportunidad de mostrar cómo luce una de las diademas de la colección con una prenda del mismo estampado.
Se trata de una falda integrada que consta de dos volantes fruncidos, uno superior y otro inferior.
En el centro lleva un cruce con botones que, aunque no son funcionales, le dan cierta gracia.
Como veis, estoy intentando confeccionar prendas que pueda utilizar tanto ahora como cuando llegue mejor tiempo, y, de esta manera, intentar hacer lo que esté de mi mano para contribuir a un consumo textil más sostenible. Al fin y al cabo, acumulo muchas prendas y me gustan que sean aprovechables durante todo el año.
¿Qué os ha parecido este conjunto? He de confesar que, si bien me encantan todas las diademas de la colección, esta es de mis favoritas.
Como veis, cada vez me voy atreviendo más y más a sacar cositas a la venta. Y como os explico siempre, cada diseño es fruto de un proceso artesanal detrás que recae por completo sobre mí. De ahí que los precios de cualquier producto artesano no puedan compararse con los de las grandes cadenas que realizan fast fashion.
En mi caso, son muchas horas las que invierto en cada una de las prendas, siempre procurando que los acabados sean los mejores e intentando darles un toque exclusivo. Si bien en mi primera colección cápsula solo había una prenda de cada diseño, en la segunda solo había dos tallas de cada. Lo mismo pasa cuando realizo algún encargo a medida: esa persona elige cada detalle de su gusto, que además está adaptado totalmente a sus medidas.
Por todo esto me gustaría que se entendiera el porqué de los precios, ya no solo de mis prendas, sino de todas aquellas que sigan este tipo de proceso.
Dicho esto, me gustaría presentaros un complemento que, en vistas de que estas Navidades no vamos a tener mucha ocasión de prepararnos, por lo menos podamos proporcionar un toque mono a nuestro outfit más básico. ¡Diademas!
Después de haber utilizado muchísimo la que hice este verano, que formaba parte de un total look inspirado en el estampado Versace, tenía claro que en algún momento haría más. ¡Y qué mejor que compartirlas con vosotras!
Se trata de ocho diseños distintos, en los que hay lisos, estampados, plumetti y terciopelo, todos en unidades limitadas. También he buscado una variedad dentro de los tonos más aptos para esta época del año. Y, como pretendo que las diademas sean un producto fijo en mi web, si quieres algún color o estampado particular puedes ponerte en contacto conmigo.
DISEÑO 8: Diadema en organza de plumetti rojo forrado con crepé en el mismo color. Precio 20€– envío gratuito
Todas las diademas están forradas con el propio tejido y el final de la “patilla” queda bastante acolchado gracias a la tela. Yo me he quedado con una de las de terciopelo, por lo que puedo garantizar que, después de usarla toda la tarde, no me ha resultado nada molesta. Me gusta aclarar esto porque algunas que se pueden adquirir en tiendas de a pie pueden no traer ningún tipo de remate en esta parte y causar cierto daño detrás de la oreja.
PAGO Y ENVÍO
Como habéis podido leer en la descripción de cada diadema, el precio es de 20€, envío gratuito a Península, Canarias y Baleares. Opción de envío fuera de España.
Las opciones como método de pago son TRANSFERENCIA BANCARIA, BIZUM o PAYPAL. Es posible la devolución, pero en este caso el gasto de envío corre a cuenta del comprador. Si esto se diese, una vez recibida la prenda y comprobado que está en las mismas condiciones (buen estado y con la etiqueta) procedería a abonar la cantidad mediante el mismo método que se utilizó en la compra.
Tanto para adquirir una como para preguntarme cualquier duda podéis contactarme por mensaje privado en cualquiera de mis redes sociales, por correo electrónico o por WhatsApp (ambos los encontraréis en la pestaña “CONTACTO” aquí en mi web).
¿Os apetece ver algo nuevo en mi web? Después de haberos enseñado el jueves pasado una nueva combinación para un diseño anterior, hoy me apetece compartir con vosotros una prenda de lo más cómoda: un pichi-pantalón.
Pensando en las prendas que quería mostrar aquí de cara al invierno, se me ocurrió la idea de un pichi. Tengo uno de verano en mi armario que puse hasta la saciedad, así que pensé en repetir.
Como el frío está a la vuelta de la esquina, decidí hacerlo en negro, mi color favorito para la ropa. La idea es poner debajo un jersey calentito y medias, a las que me gusta mucho recurrir en cuanto llega el frío, aunque para las fotos opté por una blusa de mangas abullonadas.
Para realizarlo partí del patrón de pantalón que completé con el del cuerpo, hice las industrializaciones correspondientes, añadí los centímetros de costura y listo.
Yo le hice un escote pico bastante pronunciado, que imita a unos tirantes, pero la espalda es cerrada completamente.
Al principio, ante la duda, lo dejé algo más largo para decidir una vez puesto, así que me lo probé para comprobar que los bolsillos estaban donde quería y decidir el largo, que terminé por cortar un poquito más.
No sabéis qué cómoda es esta prenda, tanto a la hora de combinarla como de llevarla puesta. Seguramente repita en algún estampado más invernal, ¿qué os parece algún cuadro tartán?