ESPECIAL INVITADA V

Bienvenidos al último jueves de este especial Boda Bautizo y Comunión. Y, como cierre, el diseño más rompedor de todos.

Los que estéis puestos en pasarelas y diseñadores reconoceréis rápidamente la inspiración que hay detrás de él. Os pongo en antecedentes: todos los años, la cadena de moda sueca H&M  hace una colaboración con grandes firmas de lujo, para la que cuentan con nombres de la talla de Moschino o Balmain. Y, el año pasado, fue el diseñador italiano Giambattista Valli quien se unió a filas. Si algo llamaba la atención en el desfile de presentación de esta colección eran los vestidos vaporosos de tul, que la firma bautiza como algodón de azúcar.

Yo quise hacer mi propia versión, salvando las distancias, pues, como sigo sus pasarelas desde antes del éxito con H&M, me apetecía hacerle un guiño.

Decidí que mi diseño sería en rojo, por lo que es la segunda vez que este color protagoniza el ciclo de moda.

El diseño cuenta de una capa de tul tieso como base, y cuatro de un tul más finito, todo ello fruncido a la cintura, y recogido con una goma. Como veis, el vestido no lleva solo tul, sino que también se aprecian unas mangas. ¿Las reconocéis? ¡Sí, son las del segundo diseño! Y es que, en mi versión, quería que el vestido fuera un poco más tapado. Al fin y al cabo, la finalidad es acudir a una ceremonia, y no me convencía la idea de algo tan llamativo y destapado a la vez. Así que utilicé el vestido rojo como base para colocarle el de tul encima. Me parece también una manera distinta de “reciclar” una prenda.

Como complemento le añadimos esta diadema tan preciosa de latón, forjada pieza a pieza.

También un clutch de lo más rompedor, que combina madera y negro. Le añadí asimismo este cinturón dorado, para poder marcar un poquito la cintura.

Para finalizar, decidí combinar el diseño con unas sandalias transparentes, que alargan la pierna, que se alejan del calzado clásico para participar del outfit rompedor y que son la tendencia de este verano. Creo que, en su conjunto, es algo atrevido, pero ¡qué mejor que en una fiesta en la que se celebra el amor para ponerte lo que quieras!

Gracias por disfrutar conmigo de este segundo ciclo de moda. Me alegra un montón comprobar que os ha gustado tanto.

Nos vemos el próximo jueves. Hasta entonces.

ESPECIAL INVITADA IV

Bienvenidos a otro jueves de Especial Inspiración Invitada. Como ya os comenté, cuando planeé los diseños quise incluir un poquito de todo para ofrecer variedad en mis propuestas. Y, ¿qué me faltaba? Un pantalón. Desde que empecé con el blog solamente os había mostrado uno en tono informal, así que esta era la ocasión perfecta para volver a confeccionar otro, pero en una línea más elegante.

El cuarto diseño giraría, por tanto, en torno a esta prenda. Y dos cosas tenía claras: que llevaría patrón palazzo y color clarito. Dudaba entre azul pastel y lavanda, pero finalmente me decanté por el primero. Y, a diferencia con el anterior, esta vez iría confeccionado con bolsillo francés y el cierre clásico de pantalón en el delantero.

Como parte de arriba confeccioné una blusa de escote asimétrico sin mangas (un estilo que me gusta mucho y que pega fuerte esta temporada), solamente cerrado con este pequeño lacito en el brazo. La sencillez del conjunto tenía un porqué: la particularidad se la daría con las flores que lleva en el lado del tirante.

Mis conocidos saben la pasión que tengo por las telas de flores y, después de dos propuestas lisas, tenían que reaparecer en este ciclo de moda, aunque fuera mínimamente. Así que busqué un tul bordado con ellas, y encontré este tejido maravilloso.

Recorté una a una cada flor y cada hoja y, también una por una, las fui cosiendo a mano. Ya había llevado a cabo este procedimiento en otro diseño, que estaré encantada de compartir con vosotros cuando se celebre el evento. Disfruté tantísimo hacerlo, y me pareció tan vistoso el resultado, que tenía claro que repetiría.

Nuria me propuso complementar el look con unos prendedores, algo que, claramente, es una de las tendencias 2020.

Estos llevan pequeños cristalitos en un tono crudo con base dorada, aunque en su web podréis ver los colores en los que están disponibles, y, junto con unos pendientes hechos con porcelana de manera artesanal, son la opción es perfecta para aquellas que no quieran arriesgar mucho.

Como broche final, optamos por este clutch redondo forrado en terciopelo azul klein. Si clicáis aquí podréis ver la variedad de colores en los que está disponible.

Qué pena me da que este segundo Especial BBC esté llegando a su fin. El jueves que viene llega la hora del último diseño, pero os prometo que será una propuesta rompedora, y, para mí, la más arriesgada.

ESPECIAL INVITADA II

Bienvenidos al segundo jueves de este especial BBC, dedicado a la más discreta de las propuestas.

En esta ocasión os propongo un vestido rojo que, confeccionado en crepé y combinado con un plumeti de organza, podría ser ideal para una celebración íntima.

A diferencia del diseño de la semana pasada, que llevaba la capa entera, en este la falda está cortada en media capa. Para rematar el bajo hice el pespunte de doble orillo, una opción que nunca falla.

El cuerpo lleva un corte a la altura de la bajada de sisa que permite establecer la combinación entre ambos tejidos. Un bies de la propia organza remata tanto el cuello como la sisa.

Para poder introducir el vestido, dejé una abertura en la organza de la espalda, pues utilicé de cierre una cremallera invisible que llegaba solamente a la altura del crepé. Para cerrar el cuello hice una presilla con hilo a la que añadí un pequeño botón rojo.

Nuria Ordiales y yo decidimos que los complementos para este vestido irían en dorado ya que, en mi opinión, el rojo luce mejor con oro que con platas o negros. También queríamos disfrutar de la sencillez del vestido, por lo que lo complementamos únicamente con una diadema de pequeñas perlitas en nácar en disposición asimétrica sobre una base dorada que recogiera todo el pelo hacia atrás.

Muchas veces nos empeñamos en barroquizar los outfits para asistir a este tipo de eventos y nos olvidamos de que, en lo que a elegancia se refiere, “menos es más”.

Y esta es claramente la filosofía que late detrás de esta segunda propuesta. ¿Cuál será la del próximo jueves?

INVITADA II

Aunque justo acabemos de recibir al otoño y a sus preciosos colores, hoy os traigo una invitada de verano: Helena.

Helena tenía una boda el 31 de agosto en Cádiz. Sin embargo, por motivos de trabajo, no sabría si podría confirmar su asistencia hasta días próximos al enlace. Propuso entonces hacer un dos piezas, de modo que le fuera posible combinar cada una por separado y de forma mas informal en caso de no poder acudir.

Además, ella tenía tres requisitos claros: estilo lencero, espalda escotada y falda con abertura lateral.

Escogí un tejido satén para ser fiel al primer requisito. Al principio, Helena tenía en mente un nude, pero cuando vimos este azul con pequeños toques verdes, ambas nos enamoramos. Y al ser ella “blanquita” de piel, este color le iba a dar más luz que la primera opción.

Su idea para la espalda era un nudo cuyos extremos cayeran sobre la falda. Por lo llamativo de este escote escogimos uno barco para el delantero.
El cuerpo iba forrado en bolsa, lo que significa que no se ve ninguna costura si se le da vuelta.

Forrar en bolsa no es nada sencillo, conlleva un proceso que necesita tiempo, paciencia y dedicación. No obstante, el resultado merece la pena. Además, para este diseño era imprescindible, ya que de esta forma se evita mostrar el revés de la tela en los lazos al hacer el nudo.

Por otro lado, de la necesidad de romper el monocromo nació la idea de la cartera. Si bien ella solamente me había encargado la ropa, yo me ofrecí a hacérsela, siempre que aceptara el factor sorpresa: no la vería hasta que viniera a recoger su encargo. Ella me reiteró que confiaba totalmente en mí. Yo, por mi parte, lo tenía claro: quería un tul bordado con flores.

Como ella llevaba los complementos en dorado, le añadí una cadenita en ese color, que puede quitar y poner a su antojo.

La tercera de las ideas era la abertura en la falda. Boda de tarde, agosto y Cádiz conformaban el escenario perfecto para ellos. Así que dicho y hecho: una abertura considerable con la que enseñar pierna, pero sin pasarse. Ante todo quería que Helena se sintiese cómoda y elegante, y, por sus palabras, creo que lo conseguí.

Y así termina la historia que hay detrás de mi segunda invitada de boda. Como esta vez no contaba con el apoyo de mis clases de costura, el trabajo recaería íntegramente en mí y, si surgía cualquier imprevisto o dificultad, tendría que resolverlo yo sola. Por eso me lo tomé como una oportunidad de demostrarme que puedo sacar un trabajo adelante por mí misma. Y, a pesar de que probablemente haya tenido mis fallos, logré con éxito mi propósito.

El orgullo de ver a Helena vestida totalmente por mí, y las palabras bonitas que recibió de la gente y que me transmitió, hacen que solamente quiera dedicarme a esta profesión y trabajar duro para mejorar en ella cada día. Profesión que requiere horas y horas, pero que un simple “es justo lo que quería” o un “me encanta, es precioso” hacen que invertirlas merezca más que la pena.

¡Gracias, Helena!

INVITADA

Hoy os enseño mi primer trabajo profesional: ¡una invitada de boda!



Tamara es compañera de trabajo de mi padre, así que en cuanto supo que yo cosía me preguntó si podía hacerle un vestido para una boda. Me enseñó la foto de un modelo que había visto en Internet y que le había enamorado… ella tenía claro el diseño. 
Con ese vestido como base modificamos un par de cosas en las que las dos estábamos de acuerdo, le tomé las medidas y… ¡a trabajar!.

Tenía que entregárselo a principios de mayo, así que lo empecé con mes y medio de antelación para ir tranquila. 

Era la primera vez que trabajaba un encaje y una espalda abierta, así que tenia varios retos por delante.
Lo fui haciendo en mis clases de costura y también llevando trabajo a casa para poder avanzar, siempre con la supervisión y guía de mi profesora, que me ayudó incluso con la prueba 🙂

El diseño llevaba un ‘cuerpo interior’ con escote corazón y falda de capa en mikado, y un cuerpo escote barco y espalda abierta con manga francesa en encaje de rebrodé.



Detalle del interior del vestido que iba forrado en bolsa


Tanto las flores de la cintura como todo el escote del encaje iba a mano: las flores recortadas una a una y colocadas estratégicamente para que simulara la continuación del encaje del cuerpo, y todo el ribete del escote ‘puntadita a puntadita’ a mano, con delicadeza y paciencia.



Detalle de las flores y ribete de encaje cosido a mano




Aquí en el maniquí se puede ver perfectamente el escote de la espalda. El vestido era unos centímetros mas largo por detrás, detalle que a mi parecer queda súper elegante.





¿Mi conclusión de este trabajo? Que me encantó trabajar en él desde el minuto uno. 
Fue un reto que me vino de sorpresa pero que estoy encantada de haber aceptado, porque hizo despertar en mí un gusto hacia la confección de invitada que no sabía que tenía, y que además me hizo aprender muchísimas cosas mientras trabajaba en él. 

¡Gracias Tamara por confiar en mí para tu vestido! Siempre recordaré mi primera invitada….