COLECCIÓN CÁPSULA III

Qué ganas tenía de que llegara el momento de lanzar mi tercera colección cápsula. En esta ocasión su protagonista es un conocido de la web: el pichi.

Después de recibir tantos buenos comentarios sobre el pichi negro cuando lo publiqué y de que varias de vosotras me preguntarais por él ― con algún encargo incluido ― decidí que tenía que hacer una pequeña colección y sacarla a la venta para todas las interesadas. Paso a explicaros.

Se trata de siete pichis confeccionados en una amplia gama de colores en tejido bielástico (un poco más gordito que el clásico crepe), en la que decidí integrar tonos básicos y neutros por un lado y tonos pastel —los verdaderos protagonistas de esta temporada― por otro. Así que habrá opción tanto para la más atrevida como para la más clásica.

Además, todos los pichis son de talla única, que se corresponde con una M, aunque al ser una prenda holgada, su patrón está industrializado para que no quede pegado y sus medidas reales quedan en 96 cm de pecho y 120 cm de cadera, y un largo total de 70cm. Como veis en las fotos, debajo admite una prenda gordita tipo jersey. Tiene una lágrima en la espalda a modo de cierre, con un botón y presilla de hilo. También tiene incorporados dos bolsillos de plastrón de 14×14 cm. Yo mido 1.64 m, para que os sirva como orientación ya que los muestro puestos en mí.

Tanto para adquirir uno como para preguntarme cualquier duda sobre las medidas, el envío o cualquier otra cuestión, podéis contactarme por mensaje privado en cualquiera de mis redes sociales, por correo electrónico o por Whatsapp (ambos los encontraréis en la pestaña “CONTACTO” aquí en mi web).

Para mostraros los diseños he querido mezclar fotos en maniquí y fotos en mí con varias combinaciones por cada pichi, para que, al igual que con las otras dos colecciones, os hicierais una idea de cómo lucen. Espero que os sirvan también de inspiración para posibles combinaciones.

Al final del post detallo los métodos de pago, envío y devolución

MODELO AZUL BEBÉ

Precio 60€ – envío gratuito

DISEÑO BLANCO

Precio 60€ – envío gratuito

DISEÑO LAVANDA

Precio 60€ – envío gratuito

DISEÑO MINT

Precio 60€ – envío gratuito

DISEÑO FUCSIA

Precio 60€ – envío gratuito

DISEÑO GRANATE

Precio 60€ – envío gratuito

DISEÑO NEGRO

Precio 60€ – envío gratuito

Como detallo en cada descripción, el envío es gratuito. Las opciones de método de pago son TRANSFERENCIA BANCARIA o BIZUM. Es posible la devolución, pero en este caso el gasto de envío corre a cuenta del comprador. Si esto se diese, una vez recibida la prenda y comprobado que está en las mismas condiciones (buen estado y con la etiqueta) procedería a abonar la cantidad mediante el mismo método que se utilizó en la compra.

Espero haberos puesto difícil la elección de modelo esta vez, ¡yo soy incapaz de elegir mi favorito!

SORTEO KIMONO

Ha llegado la desescalada y, con ella, el momento de realizar el sorteo el kimono. (Bases al final del post)

Cuando anuncié mi intención de realizar un sorteo todavía no teníamos idea de la que se nos venía encima. Así que el kimono lleva terminado todo este tiempo, a la espera de irse con la ganadora.

Originariamente, el vestido tradicional japonés del que proviene esta prenda se confeccionaba con tejidos rústicos. Se tuvo que esperar hasta que la influencia de la cultura china y coreana llegase a Japón para que la fibra de seda se empezase a emplear en la confección del kimono.

No obstante, los kimonos que hoy en día están al alcance de todas suelen estar confeccionados en satén. El satén no se refiere a la tela, sino a la trama con la que están tejidos sus hilos, que pueden ser tanto de algodón como de poliéster. Es dicho entramado el que aporta ese brillo que le proporciona, sin serlo, una apariencia de seda.

Este kimono está confeccionado con un satén que combina un fondo en blanco con grandes flores rosas y fucsias y un toque verde de sus ramas.

En cuanto a patrón, sigue el mismo que el primer kimono que publiqué, donde también compartí apuntes sobre la historia de esta prenda, y está completamente confeccionado con costura francesa, ideal para cuando las costuras quedan a la vista. Por eso todos los kimonos que he realizado hasta la fecha están trabajados de esta manera.

Detalle de la costura francesa y puntada de doble orillo en el bajo

Tanto las mangas, que caen a mitad del antebrazo, como todo el escote están rematados con una tira estampada, mientras que el bajo está rematado con pespunte de doble orillo.

Y, lo mejor de todo, es talla única, con un  largo de 117cm, por lo que no tenéis excusa para no participar en el sorteo. Para que tengáis una referencia, yo mido 1.65m.

No sabéis la ilusión que me hace poder llevarlo a cabo y que alguna de vosotras pueda lucir este verano una prenda mía. También admito que estoy algo nerviosa, pues es algo en lo que he puesto mucho trabajo y cariño, y me gustaría que, aquella a quien le toque, aprecie todo el proceso que hay detrás de una prenda 100% artesana.

Las BASES para participar en su SORTEO son:

Seguir mi página de Facebook – CYNTHIA SOLOMANDO

Dar me gusta y compartir la publicación del anuncio del sorteo en Facebook.

Comentar nombrando a dos personas en dicha publicación de Facebook. Puedes comentar tantas veces como quieras, siempre y cuando nombres a personas distintas cada vez.

El sorteo estará activo hasta el domingo 31 de mayo a las 23:59h.

Nombraré a la ganadora la primera semana de junio en mi página de Facebook.

¡Mucha suerte a todas!

UNA NOVIA DE BROMA

Estos días están siendo muy raros para todo el mundo. Por eso, este jueves quería compartir con vosotros un diseño también raro, con el que tratar de poner un poco de alegría a la cuarentena: ¡os muestro una novia falsa!

Si, como leéis: una novia falsa. Y es que, hace tres años, mis amigos y yo decidimos preparar una inocentada para el 28 de diciembre a todos nuestros amigos de Facebook, a los que sorprendimos con la boda inesperada de nuestra amiga Cristina. Por entonces muchos vivían fuera —Madrid, Londres, Massachusetts…—, así que la ocasión se presentaba asimismo como una reunión navideña diferente.

Un mes antes ya decidimos quién sería la novia (en nuestro grupo ella es la que se presta al cachondeo a la mínima); el novio —tenía que ser alguien desconocido— fue un compañero de spinning de su madre al que conocimos ese mismo día; el fotógrafo, Alfredo; la peluquera y maquilladora, Ángela; y a mí —cómo no—, me tocó confeccionar el vestido.

Combinación de colores del fajín y el ramo de Cristina

Dado que lo organizamos con muy poco margen, tuve que darme más prisa que nunca para diseñar y hacerme con los tejidos, para patronar y preparar este encargo tan peculiar. Os confieso que no podía parar de reír mientras buscaba telas y lo imaginaba todo.

Boceto del diseño

No podía arriesgarme demasiado con el diseño, porque ni el presupuesto era muy abundante ni tendría ocasión de hacerle una prueba. Ideé entonces un vestido sencillo: un cuerpo cruzado y sin mangas (no había ni tiempo ni tela para la manga larga), con la profundidad de la pinza trasladada al hombro, y una falda fruncida a la cintura.

Encontré esta tela con pequeñas flores bordadas que encajaba a la perfección con mi boceto. Y, para darle un toque de color, confeccioné un fajín para la cintura de raso rosa con un género que, pese a ser habitualmente empleado en disfraces, daba color al conjunto y combinaba con las flores fucsias del ramo, elaborado por otra amiga, que entonces trabajaba en una floristería.

Detalle de los tejidos elegidos para el diseño

Cristina daba el pego y todos, que nos pusimos guapos para la ocasión —yo llevé el vestido que os enseñé en el anterior post—, lo pasamos bomba.

Además, su familia también colaboró en la broma, porque su tío vino para hacer de padrino, en Bustiello nos dejaron las llaves de la iglesia para la ceremonia y  luego tuvimos convite de empanadas y tortilla en casa de la madre de Cristina. Todavía hoy nos morimos de la risa cuando recordamos ese día.

¿Qué os parece mi primer vestido de novia? ¿Os ha gustado? Al menos espero que os haya alegrado un poco la tarde de este jueves tan extraño. Pero recordad: cuando salgamos de esta ya será primavera.

Yo también me quedo en casa.

VESTIDO ROSA FUCSIA

Hoy, 30 de enero, estoy de celebración: ¡¡¡es mi cumpleaños!!!

Así que, para festejarlo, os traigo el vestido más alegre y colorido que he elaborado hasta la fecha. Y lo hago combinándolo de dos maneras distintas, para que veáis su versatilidad.

Por lo general, el rosa no es un color que me guste especialmente para vestir. Suelo inclinarme por ropa en tonos neutros y básicos, a la que añadir luego un toque de color con algún complemento o con el maquillaje.

Por el contrario, cuando se trata de tela, me pierden los colores intensos y los estampados florales. No resulta extraño, por tanto, que, al ver este fucsia tan vivo en la tienda, el “me la llevo” fuera inmediato.

Aunque el color ya era de por sí bastante llamativo, tenía claro que en esta ocasión el diseño no podía quedarse en algo sencillo, sino que la forma debía de corresponder con la viveza del rosa para logar algo, si cabe, aun más vistoso.

Sin embargo, buscaba al mismo tiempo un vestido ponible. Lo que se me ocurrió entonces fue versionar el de cuadros tartán que os enseñé hace un par de meses y al que con tanta frecuencia recurro.

Como podéis observar, el patrón es básicamente el mismo: pinza de pecho anulada y trasladada al talle, donde se abre para darle profundidad de vestido.

La originalidad radica en el toque preppy, que se logra con el fruncido en la copa de la manga. Si bien al principio esta iba ser cortita, decidí finalmente alargarla con la intención de poder llevarlo más allá del verano.

De esta estética preppy, participa también el bajo, donde lleva el clásico volante fruncido en forma de faldita, así como el largo, pues es bastante cortito.

¿Qué os parece el diseño de hoy? ¿Os gusta esta versión primaveral del vestido tartán? Entre los dos, ¿con cuál os quedaríais? ¡Yo creo que con este!

¡Os espero el próximo jueves!