¿Qué os parece ir haciendo boca de cara a Nochevieja? Pues que no se diga más, ¡comenzamos!
María tenía una boda en noviembre, y aunque tenía todo listo para asistir, recurrió a mí para confeccionarle un complemento: el bolsito.
Ella quería mucho brilli-brilli, su elección de ropa era un sencillo mono en color rojo y un stiletto negro, todo ello combinado con un abrigo de este mismo color -cabe señalar que la boda tenía lugar en Oviedo-. Así que quería iluminar su outfit con la cartera, y a mí no me pudo gustar más su idea.
Así que me puse en búsqueda de la tela más brillante que nos encajaran, claro, en los tonos con que necesitábamos. Y fue cuando descubrí este terciopelo negro bordado con lentejuelas. ¿No me digáis que no es amor a primera vista? Para María y para mí lo fue.
Confeccioné con él una cartera de 20 x 18 cm aproximadamente, y lo complementé con una cadena en dorado, ya que María había escogido este metal para sus pendientes.
Para el forro recurrí a un tejido negro, y aunque opté por una cremallera vista, la coloqué de manera que no se viera.
¿Qué os parece este tipo de complementos? ¿Os gustaría que propusiera algunas opciones más para estas navidades?
Bienvenidos a otro jueves de Especial Inspiración Invitada. Como ya os comenté, cuando planeé los diseños quise incluir un poquito de todo para ofrecer variedad en mis propuestas. Y, ¿qué me faltaba? Un pantalón. Desde que empecé con el blog solamente os había mostrado uno en tono informal, así que esta era la ocasión perfecta para volver a confeccionar otro, pero en una línea más elegante.
El cuarto diseño giraría, por tanto, en torno a esta prenda. Y dos cosas tenía claras: que llevaría patrón palazzo y color clarito. Dudaba entre azul pastel y lavanda, pero finalmente me decanté por el primero. Y, a diferencia con el anterior, esta vez iría confeccionado con bolsillo francés y el cierre clásico de pantalón en el delantero.
Como parte de arriba confeccioné una blusa de escote asimétrico sin mangas (un estilo que me gusta mucho y que pega fuerte esta temporada), solamente cerrado con este pequeño lacito en el brazo. La sencillez del conjunto tenía un porqué: la particularidad se la daría con las flores que lleva en el lado del tirante.
Mis conocidos saben la pasión que tengo por las telas de flores y, después de dos propuestas lisas, tenían que reaparecer en este ciclo de moda, aunque fuera mínimamente. Así que busqué un tul bordado con ellas, y encontré este tejido maravilloso.
Recorté una a una cada flor y cada hoja y, también una por una, las fui cosiendo a mano. Ya había llevado a cabo este procedimiento en otro diseño, que estaré encantada de compartir con vosotros cuando se celebre el evento. Disfruté tantísimo hacerlo, y me pareció tan vistoso el resultado, que tenía claro que repetiría.
Nuria me propuso complementar el look con unos prendedores, algo que, claramente, es una de las tendencias 2020.
Estos llevan pequeños cristalitos en un tono crudo con base dorada, aunque en su web podréis ver los colores en los que están disponibles, y, junto con unos pendientes hechos con porcelana de manera artesanal, son la opción es perfecta para aquellas que no quieran arriesgar mucho.
Como broche final, optamos por este clutch redondo forrado en terciopelo azul klein. Si clicáis aquí podréis ver la variedad de colores en los que está disponible.
Qué pena me da que este segundo Especial BBC esté llegando a su fin. El jueves que viene llega la hora del último diseño, pero os prometo que será una propuesta rompedora, y, para mí, la más arriesgada.
Tercer jueves del Especial Inspiración Invitada. Hoy os muestro la propuesta más espectacular de todas, la más formal de todas y, para mí, también la más especial de este Ciclo de Moda.
Cuando planeé los diseños para el especial BBC, sabía que quería ofrecer un abanico de outfits variados en el que brindar diferentes propuestas para los distintos tipos de eventos a los que asistimos. De esta manera, ideé looks más y menos atrevidos, más y menos informales, configurados en distintos largos, faldas y pantalones, mangas y tirantes, espaldas bonitas… y ahora también un poco de cola.
Y es que las ideas de las que partía para este diseño eran espalda escotada y falda larga con cola y abertura.
En cuanto al tejido, estuve dudando entre estampado o liso, pero finalmente me decanté por el segundo, en un precioso satén buganvilla. Quizás al llevar un patronaje algo más particular necesitaba que el estampado de tela no desviara la atención de los toques bonitos que quería darle con, por ejemplo, las tiras de la espalda.
Para la parte de la falda hice un corte a la altura de la pinza y saqué un máximo vuelo para que no cayese recta. Aproveché uno de esos cortes para dejar la abertura, que va rematada con una puntada de doble orillo, al igual que todo el bajo. Bajé en redondo unos 40 cm hasta el centro de la espalda para conseguir la cola, con un largo total de 1.50 m.
El cuerpo lo diseñé a partir de todo lo anterior. Al llevar una espalda destapada debía confeccionar el delantero cerrado. Así que trasladé las pinzas a un costadillo que llega al hombro, y le quité la parte exterior para mostrar la zona de la clavícula. El cuello responde al estilo halter, porque, ya de hacerlo cerrado, me parece un escote muy femenino.
Para la espalda saqué tres tiras del cuello que llevé al lado contrario del costado, abriéndolas en forma de abanico. Este escote permite esconder el sujetador —en caso de decidir levarlo—sin renunciar a lucir espalda.
En cuanto a los complementos, Nuria Ordiales y yo nos decantamos por una diadema forrada en neopreno adornada con pequeñas piedritas brillantes multicolor. Nosotras escogimos esta con base negra, pero tanto en su web como en sus perfiles de Facebook e Instagram podréis encontrarla en variedad de colores.
Como cartera escogimos este clutch geométrico, forrado en antelina de múltiples colores que, salvo el negro —presente en las sandalias y en la base de la diadema—, rompen con el monocromo buganvilla.
Este diseño es ideal para lucirlo en una boda de tarde en verano y, hasta ahora, es la propuesta más preciosa de todas. ¿Quién no se ve con este vestido y con una copa de cava en la mano en unos románticos jardines al atardecer?
Bienvenidos al segundo ciclo de moda en mi blog: el Especial Inspiración Invitada.
Como sabéis, preparé mi primer especial durante el mes de diciembre, donde cada jueves publiqué un diseño para Nochevieja, marcado por el subtítulo «la noche más brillante del año», pues imperó la lentejuela y el brilli-brilli.
Disfruté tanto con ello que, nada más terminarlo, ya estaba organizando el segundo ciclo. La temática estaba clara: tenía que ser un Inspiración Invitada, pues si hay ocasión en la que lucir los diseños más elegantes, esa es la temporada conocida como BBC: boda, bautizo y comunión, que comprende de mayo a octubre.
Y qué mejor momento para colaborar con la diseñadora asturiana Nuria Ordiales, ganadora del III Certamen de Jóvenes Diseñadores del Principado de Asturias, y finalista en la XX edición de los premios nacionales a la moda. Ella es la artífice de todos los complementos que mostraré durante este mes, y que podréis encontrar en su web WWW.NURIAORDIALES.COM o en sus páginas de Instagram y Facebook .
Mi idea era llevar a cabo el Especial Invitada durante mayo, pero a causa de la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19, me vi obligada a aplazarlo, al igual que tantos de los eventos que se habían programado para estas fechas y para los que había ideado estos diseños.
No obstante, ahora que con la nueva normalidad parece que la cosa va mejorando poco a poco y que se retoma la celebración de bodas, bautizos y comuniones, ha llegado el momento de compartir con vosotras el ciclo BBC.
La primera propuesta es un vestido midi de estampado azul romántico y volumen en las mangas.
Me apetecía trabajar aspectos de la costura que no había hecho antes. Así, lleva un cuerpo cruzado hasta el costado y una manga farol que, a diferencia de la jamón, también presenta volumen en la bocamanga. Para que armara, le puse una capa interior de un tul tieso, y repartí el volumen en pliegues en vez de en frunces.
Yo hice una versión cortita a la que añadí un puño de 5 cm. Y, como me apetecía darle un toque bonito con unos botones dorados, añadí estas presillas, algo que tampoco nunca había hecho.
Otra cosa que tenía claro era el largo del vestido. Siempre os cuento, y podéis verlo en mis diseños, que yo tiro más hacia lo cortito; no obstante, en este caso el propio vestido, cuya falda es de capa, demandaba un largo midi, que aporta una elegancia inalcanzable con la minifalda, y que me parece perfecto para una boda de día.
En cuanto a los complementos, incluimos este sombrero de polipropileno adornado con unas flores de tela, que simulan las de la propia tela. Para la cartera nos decantamos por este clutch en rafia, que combina un tono crudo con un amarillo apagado, al igual que el estampado del tejido.
Como veis, se puede llevar tanto con la cadenita como sin ella, y, aunque un clutch suele ser pequeño, puedo asegurar que en este entra todo lo necesario para la ocasión. Además, tiene los acabados en dorado, algo ideal para este outfit.
Os dejo un video para que veáis esta primera propuesta en movimiento.
¿Qué os ha parecido este primer diseño del nuevo ciclo de moda? Os adelanto que son todos muy distintos entre sí, y que encontraréis variedad por si buscáis inspiración para un evento próximo.
Nos vemos el próximo jueves con mi segunda propuesta.
Bienvenidos al segundo jueves delESPECIAL INSPIRACIÓN NOCHEVIEJA, en el que os traigo una nueva propuesta:
En unas entradas atrás os comentaba que jamás, en ninguna de mis Nocheviejas, había recurrido a los tejidos con los que suele vestir esta fiesta, por lo que mi reto empezaba por emplear los máximos posibles para este ciclo de moda.
De esta manera, el segundo diseño, totalmente diferente a la anterior propuesta, apuesta por la combinación de dos clásicos —lentejuela y terciopelo—, con la cual me acerco algo más al outfit icónico para la noche del 31.
Lo que tenía claro era que quería como protagonista una lentejuela roja. También, me lo imaginaba ceñido y corto, a la par que me atraía la idea de jugar con la asimetría, así que opté por una única manga.
Con estos elementos base, solo me quedaba buscar la forma de diferenciarme, y la clave estaba en la idea que llevaba tiempo rondándome en la cabeza: combinar lentejuela y terciopelo.
¿Cómo lo hice? Pues añadí una solapa de en terciopelo negro, tanto en el escote delantero como en el trasero.
No obstante, cuando mi diseño estaba prácticamente terminado, a mí todavía me parecía que le faltaba algo. ¿Por qué no añadirle un puño también de terciopelo?, pensé. Lo corté de un tamaño más o menos apropiado, pero en la prueba decidí reducirlo para conseguir una armonía con el resto del diseño.
Y, ¿qué no puede faltar en un puño? Un botón. Elegí este pequeño dorado con un ancla en relieve. Como buscaba una de estas características, encontrarlo supuso una alegría.
Para rematar mi vestido lo forré completamente en bolsa. Ya os he hablado en otras ocasiones de esta técnica y de lo mucho que me gusta; además, cuando se trata de lentejuelas, resulta la más idónea.
A diferencia de la propuesta anterior, en esta he añadido un complemento: una pequeña cartera que confeccioné con la lentejuela y el forro sobrante. Al igual que con la de Helena en su día, le añadí una cadena fina y dorada, a juego con el botón.
Y listo, conjuntito preparado para lucir en la noche más brillante del año.
¿Os gusta más esta o la anterior? Yo no consigo decidirme…