Un año más, una feria más, un traje de flamenca más. Esta vez me he demorado un poco más de la cuenta en hacer el post correspondiente porque ya me he sumergido en las invitadas de este año, pero ya no podía dejarlo pasar más.


Empiezo contando un poquito del proceso, que poca novedad tiene con respecto a los otros años. Como siempre, partí del patrón base con costadillos hasta el hombro. En este diseño hice ambos escotes, delantero y trasero, en pico. El volante de la manga lo acerqué más a la muñeca que el año pasado y creo que de esta manera es como más me gusta.



Como cierre la cremallera vista en la espalda -los trajes de flamenca llevan esta cremallera porque es más resistente-, y para rematar el escote un bies con el cordoncillo dentro, que se utiliza para que los escotes queden pegaditos y no desemboquen.


Luego se sujeta con una puntada invisible y queda curioso, tanto por dentro como por fuera.


Como veis, este año por fin he escogido un estampado. Mi idea principal era combinar lunares por un lado y flores por otro, pero encontré este maravilloso crepe que combina ambos y que me enamoró desde el minuto uno. Había disponible las dos combinaciones: fondo negro con lunar blanco y fondo blanco con lunar negro. Escogí este último para todo el vestido y el primero para las enaguas,. Por eso asoma un poquito de negro debajo del volante de la manga, porque le añadí otra capita debajo.




Hice varias combinaciones con los mantoncillos, las flores y los pendientes. El primer día, el domingo, me puse un mantoncillo de plumeti negro, el broche de la abejita y flor roja. Añadí en la coleta otra flor en crudo y dos, para que no se viera tan soso de espaldas.


El segundo día me animé a hacerme el pelo «repeinado» y esta vez me le añadí bien de flores en la cabeza. Sabiendo lo que me gustan estaba claro que iba a pasar. Me coloqué el mantoncillo negro en un lado, que me encanta de esta manera.






Y el último día repetí mantoncillo negro y nueva combinación de flores en la cabeza. Los pendientes de cruces doradas son mis favoritos, y no creo que encuentre unos que me guste más. ¿Se nota, verdad?


Qué ganas tenía de hacerme un vestido de flamenca estampado. Y aunque no de tanto juego a hacer combinaciones ya veis que yo le saqué bastante partido. Dentro de un año más moda flamenca.