PICHIE

¿Os apetece ver algo nuevo en mi web? Después de haberos enseñado el jueves pasado una nueva combinación para un diseño anterior, hoy me apetece compartir con vosotros una prenda de lo más cómoda: un pichi-pantalón.

Pensando en las prendas que quería mostrar aquí de cara al invierno, se me ocurrió la idea de un pichi. Tengo uno de verano en mi armario que puse hasta la saciedad, así que pensé en repetir.

Como el frío está a la vuelta de la esquina, decidí hacerlo en negro, mi color favorito para la ropa. La idea es poner debajo un jersey calentito y medias, a las que me gusta mucho recurrir en cuanto llega el frío, aunque para las fotos opté por una blusa de mangas abullonadas.

Para realizarlo partí del patrón de pantalón que completé con el del cuerpo, hice las industrializaciones correspondientes, añadí los centímetros de costura y listo.

Yo le hice un escote pico bastante pronunciado, que imita a unos tirantes, pero la espalda es cerrada completamente.

Al principio, ante la duda, lo dejé algo más largo para decidir una vez puesto, así que me lo probé para comprobar que los bolsillos estaban donde quería y decidir el largo, que terminé por cortar un poquito más.

No sabéis qué cómoda es esta prenda, tanto a la hora de combinarla como de llevarla puesta. Seguramente repita en algún estampado más invernal, ¿qué os parece algún cuadro tartán?

¡Nos vemos en una semana!

TRANSFORMACIÓN A VESTIDO

Este jueves os muestro, por primera vez, la transformación de una prenda a otra.

Tenía esta falda desde hacía algunos años en mi armario y sabía que no la iba a volver a poner, por lo que me apeteció transformarla en una prenda totalmente distinta para darle una segunda vida. ¿Quién diría que este vestido bodycon hubiera salido de ella?

Lo primero que hice fue plantear el nuevo diseño: un vestido ceñido, con una abertura lateral y tirantes finitos. Empecé cortando la goma de la falda y deshaciendo las costuras para obtener dos rectángulos completos. Este era todo el tejido que tenía para trabajar.

Decidí por eso que el vestido tuviera bastantes cortes, lo que es un truquito para cuando la tela escasea, porque esto obliga a cortar piezas más pequeñas y, en consecuencia, a jugar con la colocación de los patrones sobre ella.

Así es que modifiqué la pinza de pecho para obtener un costadillo, e hice lo mismo en la espalda. En la parte de la falda también jugué con las pinzas y las llevé a un corte, y ahí aproveché para hacer la abertura lateral.

Como se aprecia en las fotos, los tirantes van cruzados en la parte de la espalda. Y el vestido cierra con una cremallera lateral invisible.

Tengo que confesar que este vestido solo lo hice para probar a hacer la transformación y que, en realidad, no lo utilizo nunca. No obstante, era algo que me apetecía intentar y comprobar el resultado. Además, en tónica con el consumo sostenible, siempre es buena idea tratar de darle un nuevo aire a esas prendas que, por la razón que sea, se han quedado viejas, obsoletas u olvidadas en el armario para posibilitarles un segundo uso.

Como cada jueves, me gustaría mandaros todo el ánimo y fuerza para continuar en este confinamiento. Ya queda menos.

#YoMeQuedoEnCasa #MeQuedoCosiendo