VESTIDO PISTACHO

Aunque el otoño se ha instalado ya aquí, me niego a despedirme del verano. Por eso os traigo todavía un diseño a todo color, un vestido en tono verde súper alegre y llamativo.

Me apetecía probar a hacer las solapas de la falda, que son las clásicas de las blazers, y también quería probar con la abertura en el hombro, así que reuní ambas características en una pieza. En resumidas cuentas, es un vestido experimental.

Para ello adquirí el tejido y el forro en el mismo tono, lo que me resultó sorprendentemente fácil. Me había entrado el gusanillo por el verde pistacho y esto fue lo más parecido que encontré.

En cuanto a los patrones, hice el del cuerpo sin cadera con un traslado de pinza al hombro, con lo que se consigue un costadillo muy favorecedor; y para la falda hice lo mismo: llevé la pinza hasta el punto donde iría la solapa y, por consiguiente, la abertura de la falda. Lleva cuatro: dos en el delantero y dos en la espalda, que coinciden con las cuatro pinzas.

El vestido va completamente forrado, lo que hace que por dentro quede pulido, sin verse una sola costura. La verdad que soy fan de forrar las prendas, siempre y cuando el tejido y diseño lo permita. También hay ocasiones en las que el forro resulta imprescindible.

Como os cuento, este era un vestido para experimentar, probar y equivocarme, y ahora que lo veo terminado, sé en qué cosas acerté y qué cosas habría cambiado. Al final solo se aprende de los errores.

¡Nos vemos el próximo jueves!

VESTIDO PARA COCKTAIL

Este jueves es para una espalda bonita, pues desde los outfits de invitada de Tamara y de Helena no os había vuelto a enseñar otra.

Se trata del primer vestido de Nochevieja que confeccioné, en punto de neopreno azul marino (me encanta este color y me siento favorecida con los tonos azules), al poco de empezar mis clases de patronaje y confección, por lo que el trabajo salió adelante con mucha ayuda y guía de mi profesora.

Como veis, no os engañaba cuando os dije que este año era la primera Nochevieja que llevaba brilli-brilli.

No obstante, hoy he decidido mostrároslo como opción de invitada a un cocktail en otoño, o incluso de entretiempo, al proponer una manera distinta de combinarlo.

Os cuento el aspecto técnico: lleva un cuerpo con las tradicionales pinzas de talle y de pecho, ya que todavía no había trabajado mucho con los traslados ni los entendía demasiado bien, y un escote barco que deriva en una espalda abierta, embellecida a su vez por dos solapas.

Unas vistas en el mismo género rematan los escotes, tanto delantero como trasero. Además, como lo estaba preparando para el 31 de diciembre, tenía claro que iba a llevar manga larga.

La falda está hecha con patrón de capa con costura central trasera para introducir el vestido mediante una cremallera invisible.

Por último, quise darle un toque de belleza con esta monería de puntilla, que añadí por todo el bajo y que, por curiosidad, mide 4 metros de diámetro.

Un diseño elegante y sencillo al que profeso un cariño especial porque me recuerda a mis comienzos en el mundo de la costura y a todo lo que aprendí trabajando en él.

¿A vosotros os gusta? ¿Lo pondríais en este tipo de evento o en una Nochevieja?