Hoy le toca el turno a un diseño de invitada de noche, algo que nunca había mostrado aquí.


En este caso la invitada era yo. Se casaban nuestros amigos Juliana y Luis, y la boda comenzaba a las 7 de la tarde un 14 de octubre en Sevilla, donde todavía hace un tiempo espectacular de verano a esas alturas del año.


Tenía este tul con brillitos plata en la recámara y me pareció la ocasión perfecta: por protocolo una invitada solo tiene permitido un diseño brillante y largo cuando la boda comienza a partir de las 18.00h. Así que se me ocurrió hacer un vestido largo con corsé emballenado y manga transparente. Como veis, iba con todo.
Como siempre, partí de los patrones base, tanto de cuerpo como de falda. En esta última no hice ninguna modificación, dejé las pinzas tal cual e hice la forma de la abertura a un lado.


La mayor parte de las transformaciones la lleva, obviamente, el cuerpo. Hice los traslados de las pinzas para conseguir cada pieza del corsé y las corté doble, una para el tejido de fuera y otro para el forro. En cada costura va cosida una ballena de 1 cm. Le quise hacer la forma de pico en los dos extremos de las sisas y que de ahí saliera la manga toda fruncida para conseguir el efecto arrugado.




Luego drapeé todo el tul sobre el cuerpo colocándolo en el maniquí y le añadí la cremallera en la espalda.


Y como no tenía complementos en plata -soy chica de dorado 100%- me hice una cartera en forma de pirámide plata con la cadena saliendo del vértice superior también en este metal, y el resultado me tiene enamorada.


Añadí unos pendientes de brillantitos largos, sandalia negra y me hice un wet look que creo que fue acierto total.


¿Os gusta esta opción para invitada de tarde/noche? ¿Os atreveríais a arriesgar o tiraríais hacia algo más seguro?






