INVITADA XIII

Hoy le toca el turno a un diseño de invitada de noche, algo que nunca había mostrado aquí.

En este caso la invitada era yo. Se casaban nuestros amigos Juliana y Luis, y la boda comenzaba a las 7 de la tarde un 14 de octubre en Sevilla, donde todavía hace un tiempo espectacular de verano a esas alturas del año.

Tenía este tul con brillitos plata en la recámara y me pareció la ocasión perfecta: por protocolo una invitada solo tiene permitido un diseño brillante y largo cuando la boda comienza a partir de las 18.00h. Así que se me ocurrió hacer un vestido largo con corsé emballenado y manga transparente. Como veis, iba con todo.

Como siempre, partí de los patrones base, tanto de cuerpo como de falda. En esta última no hice ninguna modificación, dejé las pinzas tal cual e hice la forma de la abertura a un lado.

La mayor parte de las transformaciones la lleva, obviamente, el cuerpo. Hice los traslados de las pinzas para conseguir cada pieza del corsé y las corté doble, una para el tejido de fuera y otro para el forro. En cada costura va cosida una ballena de 1 cm. Le quise hacer la forma de pico en los dos extremos de las sisas y que de ahí saliera la manga toda fruncida para conseguir el efecto arrugado.

Luego drapeé todo el tul sobre el cuerpo colocándolo en el maniquí y le añadí la cremallera en la espalda.

Y como no tenía complementos en plata -soy chica de dorado 100%- me hice una cartera en forma de pirámide plata con la cadena saliendo del vértice superior también en este metal, y el resultado me tiene enamorada.

Añadí unos pendientes de brillantitos largos, sandalia negra y me hice un wet look que creo que fue acierto total.

¿Os gusta esta opción para invitada de tarde/noche? ¿Os atreveríais a arriesgar o tiraríais hacia algo más seguro?

ESPECIAL INVITADA III

Tercer jueves del Especial Inspiración Invitada. Hoy os muestro la propuesta más espectacular de todas, la más formal de todas y, para mí, también la más especial de este Ciclo de Moda.

Cuando planeé los diseños para el especial BBC, sabía que quería ofrecer un abanico de outfits variados en el que brindar diferentes propuestas para los distintos tipos de eventos a los que asistimos. De esta manera, ideé looks más y menos atrevidos, más y menos informales, configurados en distintos largos, faldas y pantalones, mangas y tirantes, espaldas bonitas… y ahora también un poco de cola.

Y es que las ideas de las que partía para este diseño eran espalda escotada y falda larga con cola y abertura.

En cuanto al tejido, estuve dudando entre estampado o liso, pero finalmente me decanté por el segundo, en un precioso satén buganvilla. Quizás al llevar un patronaje algo más particular necesitaba que el estampado de tela no desviara la atención de los toques bonitos que quería darle con, por ejemplo, las tiras de la espalda.

Para la parte de la falda hice un corte a la altura de la pinza y saqué un máximo vuelo para que no cayese recta. Aproveché uno de esos cortes para dejar la abertura, que va rematada con una puntada de doble orillo, al igual que todo el bajo. Bajé en redondo unos 40 cm hasta el centro de la espalda para conseguir la cola, con un largo total de 1.50 m.

El cuerpo lo diseñé a partir de todo lo anterior. Al llevar una espalda destapada debía confeccionar el delantero cerrado. Así que trasladé las pinzas a un costadillo que llega al hombro, y le quité la parte exterior para mostrar la zona de la clavícula. El cuello responde al estilo halter, porque, ya de hacerlo cerrado, me parece un escote muy femenino.

Para la espalda saqué tres tiras del cuello que llevé al lado contrario del costado, abriéndolas en forma de abanico. Este escote permite esconder el sujetador —en caso de decidir levarlo—sin renunciar a lucir espalda.

En cuanto a los complementos, Nuria Ordiales y yo nos decantamos por una diadema forrada en neopreno adornada con pequeñas piedritas brillantes multicolor. Nosotras escogimos esta con base negra, pero tanto en su web como en sus perfiles de Facebook e Instagram podréis encontrarla en variedad de colores.

Como cartera escogimos este clutch geométrico, forrado en antelina de múltiples colores que, salvo el negro —presente en las sandalias y en la base de la diadema—, rompen con el monocromo buganvilla.

Este diseño es ideal para lucirlo en una boda de tarde en verano y, hasta ahora, es la propuesta más preciosa de todas. ¿Quién no se ve con este vestido y con una copa de cava en la mano en unos románticos jardines al atardecer?