VESTIDO PARA COCKTAIL

Este jueves es para una espalda bonita, pues desde los outfits de invitada de Tamara y de Helena no os había vuelto a enseñar otra.

Se trata del primer vestido de Nochevieja que confeccioné, en punto de neopreno azul marino (me encanta este color y me siento favorecida con los tonos azules), al poco de empezar mis clases de patronaje y confección, por lo que el trabajo salió adelante con mucha ayuda y guía de mi profesora.

Como veis, no os engañaba cuando os dije que este año era la primera Nochevieja que llevaba brilli-brilli.

No obstante, hoy he decidido mostrároslo como opción de invitada a un cocktail en otoño, o incluso de entretiempo, al proponer una manera distinta de combinarlo.

Os cuento el aspecto técnico: lleva un cuerpo con las tradicionales pinzas de talle y de pecho, ya que todavía no había trabajado mucho con los traslados ni los entendía demasiado bien, y un escote barco que deriva en una espalda abierta, embellecida a su vez por dos solapas.

Unas vistas en el mismo género rematan los escotes, tanto delantero como trasero. Además, como lo estaba preparando para el 31 de diciembre, tenía claro que iba a llevar manga larga.

La falda está hecha con patrón de capa con costura central trasera para introducir el vestido mediante una cremallera invisible.

Por último, quise darle un toque de belleza con esta monería de puntilla, que añadí por todo el bajo y que, por curiosidad, mide 4 metros de diámetro.

Un diseño elegante y sencillo al que profeso un cariño especial porque me recuerda a mis comienzos en el mundo de la costura y a todo lo que aprendí trabajando en él.

¿A vosotros os gusta? ¿Lo pondríais en este tipo de evento o en una Nochevieja?