Rojo San Valentín

Este lunes es el día de los enamorados, y para celebrarlo os muestro este vestido en este color tan intenso y bonito: el siempre acertado rojo pasión.

Esta prenda fue mi regalo a mi amiga María en su 29 cumpleaños. Justo hace un año publiqué este vestido que a ella le encantó, y quiso encargarme uno similar, pero yo me adelanté y se lo hice llegar justo para el 18 de abril. Eso sí, me tomé la licencia de hacérselo en este tejido que todavía me tiene enamorada.

Si hay un color con el que relacione a María es el rojo, así que cuando fui en búsqueda de la tela para hacérselo, y se me cruzó este brocado, supe que era el idóneo.

Para confeccionarlo partí del patrón base, que industrialicé para sacar los volantes. Ambos dos llevan el ancho y mitad de la parte superior a la que va cosido.

Aquí os enseño cómo iba a mitad del proceso. Me gustaba cómo quedaba sin mangas, pero ya sabemos que en Asturias eso es arriesgare bastante.

Así que para las mangas le saqué un poquito de gracia a la copa, algo menos que al mío.

Rematé todo el cuello con un bies del mismo brocado. Esta vez, como novedad, cosí la etiqueta junto con el pespunte del bies del cuello, y me gusta mucho lo bien integrada que queda así.

Y el bajo con un pespunte a máquina.

Como veis, María combino su vestido con unas botas camperas en negro, y me encanta lo informal que queda el look de esta manera y el aire country que le aporta.

¿Cómo lo hubierais combinado vosotras?

TOP BABYDOLL

Vuelta a la normalidad en la web con un nuevo diseño: un top veraniego.

Siempre os cuento que, no sé por qué, pero siempre suelo confeccionar más otro tipo de prendas que partes de arriba. Creo que es porque me divierte más juguetear creando distintas faldas, vestidos, prendas exteriores que tops, y puede que sea porque para ellos busco un concepto más básico. Aunque cuando se me ocurre algún diseño me lanzo a por él y me atrevo. Supongo que será cuestión de tiempo.

Hoy os muestro un top de lo más veraniego, partiendo del tejido -un algodón bordado-, pasando por el color, para terminar por su diseño.

Os adelanto que es la parte superior de un conjunto, que os enseñaré completo dentro de algunas semanas. Hoy el protagonista es él.

Para llevarlo a cabo partí del patrón base con pinza de pecho, que trasladé a la sisa para obtener dos costadillos, que me gusta más que la típica pinza. Bajé el escote hasta un punto en el que me sintiera cómoda y acorté la cintura, a la que añadí un volante aportándole esa gracia que me recuerda al vestido babydoll.

Como va cortado con una forma palabra de honor, cosí dos tiras del mismo tejido para que hicieran de tirante, anudadas formando un pequeño lazo. Para facilitar la tarea de ponerlo y quitarlo le añadí una cremallera invisible en un lateral.

Detalle del bajo

Yo os lo muestro con un tejano tobillero, pero estoy deseando que veáis el look completo.

¿Os atrevéis a adivinar qué prenda complementa al top?

VESTIDO BABYDOLL

Si algo queda claro tras echar un vistazo en mi web, es que me encantan los vestidos en todas sus versiones: largo o corto, ajustado o más suelto, con manga o de tirantes…

Y hoy os muestro un diseño con un estilo más babydoll.

Nada más ver este tejido en la tienda se me vino inmediatamente el diseño a la cabeza: un vestido con un toque preppy  proporcionado por bloques de volantes. Los corté bastante altos, de 26 cm cada uno, y los uní a un cuerpo para el que partí del patrón base sin pinza.

Tenía claro que este vestido debería llevar una manga larga, y, para seguir con la concordancia de los volúmenes, le añadí un poquito de vuelo en la copa al hacerla un poquito jamón.

Y ya que este estilo de vestidos está pegando fuerte, se me ocurrió combinarlo con otro de los must de la temporada: las botas camperas.

¿Os gusta esta combinación? ¿Cómo hubierais combinado vosotros el diseño de hoy?