Hoy os cuento todo acerca de esta maravilla: el vestido que eligió María para una boda de verano en Asturias.

Ella vio un diseño parecido en una página de inspiración y automáticamente se enamoró. Así que le propuse que se pusiera en mis manos y hacerlo realidad juntas. La cosa es que no se lo hice a medida como tal, sino que con los tres contorno -pecho, cintura y cadera- le hice su talla, con la intención de arreglar alguna cosilla una vez que se lo pusiera si fuera necesario, pero no hizo falta.


No sabéis la emoción que me invadió cuando se lo puso por primera vez… ¡Estaba preciosa! Se lo entregué yo creo que un par de días antes de la boda y estuve todo ese tiempo diciéndole a todo el mundo lo impresionante que iba a ir. De verdad que tenía más ganas de que la vieran a ella que de lucir yo mi vestido.


En cuanto a aspectos técnicos, os cuento. Al patrón base le hice las industrializaciones para conseguir costadillos en el delantero, y en la espalda le dejé las pinzas como tal. También aproveché la costura central trasera en la que iba la cremallera para dejar una abertura en el bajo. El vestido original que habíamos visto la llevaba ahí y, para nuestro gusto, quedaba más elegante manteniéndola así.




Hice ambos escotes con una leve forma en uve, y las once tiras de flecos todas iban dibujando esta línea. Para ayudarme a colocarlos fui marcando por donde iba cada una con un bolígrafo termosensible -a estas alturas ya no sabría vivir sin él-, que se borra con el calor de la plancha. Y, finalmente, le añadí unos tirantes finitos que hice que fueran regulables para que María los adaptar a donde estuviera cómoda.


Toda la costura del bajo y la apertura trasera la rematé con un pespunte a máquina, porque con el fleco no se iba a ver. Pero, normalmente, y depende del diseño también, hago todos los bajos con una puntada invisible a mano. Personalmente, me gusta más el acabado así.

No es porque sea mi amiga, pero no me digáis que no estaba impresionantemente guapa… Aunque la felicidad de ese día tan bonito también tuvo algo que ver.

