Un tiempo después, os cuento todo acerca del vestido que diseñé para la boda de mis amigos David y Rubén en julio de 2024.


Para esta ocasión me apetecía huir del corte recto y que mi vestido tuviera algo de gracia. El corte cadera fue tendencia durante todo el año pasado y lo seguirá siendo este, así que por ese lado genial. No hice costura en la cadera como tal pero sí incluí ese vuelo de otra manera que os cuento a continuación. También quería que fuera escotado -cosa rara en mí-, así que hice forma pico tanto en delantero como espalda, y tirante.




Como siempre, me adentro un poquito en la parte técnica. Industrialicé el patrón base para conseguir costadillos al hombro, tanto en delantero como en espalda y eliminar pinzas. Lo hice así para aprovechar esas seis costuras y añadir el volumen que os decía en el bajo. Para ello corté medias capas de gasa color crudo con topos flocados en terciopelo negro a modo de godets, haciendo contraste con el crepe verde empolvado del resto del vestido.


En total utilicé bastantes metros de ambos tejidos, pero así el resultado es mucho más vistoso. El bajo de esos godets los rematé con un repulgo negro, que creo que hizo que el diseño quedara redondo.


En cuanto a cómo lo combiné, tenía claro desde el principio que quería meter negro. Tengo pasión por cualquier zapato o sandalia con tacón que tenga pulsera en el tobillo -creo que todo mi calzado de fiesta es así…- así que me decanté por estas de Asos. El bolsito de mimbre estilo picnic me pareció monísimo y creo que casaba a la perfección con la pamela. Y como pendientes, aunque no se aprecie en ninguna foto, me puse unas lágrimas doradas.


Et voilà! Diseño preparado para un día tan emocionante como la boda de tus mejores amigos. ¿Os gusta mi propuesta?